Ardines salió de su casa la mañana del 16 de agosto de 2018 con destino al puerto de Llanes, donde faenaba como patrón de un barco pesquero. Nunca llegó. Su cuerpo apareció en un camino próximo a su vivienda con signos de violencia, en un municipio conmocionado por un crimen que durante meses se interpretó en clave de enfrentamientos dentro de la política local.
Las primeras diligencias de la Guardia Civil apuntaron a posibles enemistades derivadas de su actividad como edil de Izquierda Unida. La instrucción, sin embargo, fue descartando esa vía a medida que aparecían indicios de un móvil completamente distinto, hasta ampliar el foco a los conflictos personales del concejal.
Seis meses después del hallazgo del cadáver, en febrero de 2019, la investigación cristalizó en la detención de cuatro hombres: Pedro Luis Nieva Abáigar, señalado como inductor y cerebro; Jesús Muguruza Butrón, como intermediario; y Djilali Benatia y Maamar Kelii, considerados autores materiales. La causa situó el origen del asesinato en un conflicto sentimental: según la investigación judicial, el móvil estaba vinculado a la relación que Ardines mantenía con la mujer de Nieva.
El giro procesal desplazó por completo la hipótesis política inicial. La instrucción tuvo que reconstruir movimientos, comunicaciones y relaciones personales entre los implicados para sostener la acusación ante el tribunal del jurado, en uno de los procedimientos con mayor repercusión mediática de los últimos años en Asturias.
En diciembre de 2021, un jurado popular declaró culpables a los cuatro acusados. Las condenas se concretaron después y el recorrido judicial se prolongó hasta que el Tribunal Supremo las ratificó dos años más tarde, en 2023, de forma definitiva. El procedimiento abarcó algo más de cuatro años desde la detención de los implicados.
El juicio con jurado popular es la vía prevista en España para los delitos de homicidio y asesinato desde la Ley Orgánica del Tribunal del Jurado de 1995: ciudadanos legos en Derecho emiten el veredicto de culpabilidad o inocencia, y el magistrado-presidente fija después la pena, que puede recurrirse ante el Tribunal Superior de Justicia y, en última instancia, ante el Supremo. Esa cadena de recursos explica el intervalo entre el veredicto de 2021 y la firmeza de 2023.
El desenlace judicial del crimen de Ardines inspira ahora 'Muerte en Llanes', una miniserie de seis episodios protagonizada por Javier Gutiérrez, María Vázquez e Isak Férriz, creada y escrita por Jesús Mesas Silva y dirigida por Gerardo Olivares, que llegará «próximamente» a SkyShowtime. La producción reconstruye las distintas hipótesis manejadas durante la instrucción de la Guardia Civil hasta el esclarecimiento de los hechos.
El caso se suma a otros procedimientos que han marcado la actualidad judicial española, como la condena de la Audiencia de Madrid a elDiario.es a rectificar sobre el Pazo de Meirás. El fallo del Supremo de 2023 dejó condena firme para los cuatro procesados por el asesinato del concejal y patrón de pesca llanisco.