|
PortadaParlamentoDeportesOpinión
IBEX 35
Última hora
  1. La Ley de Propiedad Horizontal fija cuándo puede la comunidad frenar una obra
  2. El TSJ de Castilla-La Mancha da 25.146 euros a una costurera a la que el Inss negó la incapacidad
  3. El gasto militar global marcó un récord de 2,9 billones en 2025, según DWS

El TSJ de Castilla-La Mancha da 25.146 euros a una costurera a la que el Inss negó la incapacidad

El tribunal mantiene el fallo del Juzgado de lo Social número 3 de Ciudad Real y desestima los recursos del INSS y de la trabajadora, que pedía incapacidad total.

Por Redacción de El Hemiciclo·
3 min de lectura
Comentarios

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha ha confirmado una indemnización de 25.146,24 euros para una costurera de Ciudad Real a la que el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) denegó en mayo de 2024 la incapacidad permanente pese a padecer rizartrosis en la mano izquierda. El fallo desestima los recursos del INSS, que negaba cualquier grado, y de la trabajadora, que reclamaba un reconocimiento mayor.

El origen del litigio se remonta a mayo de 2022, cuando la trabajadora inició un proceso de incapacidad temporal que se prolongó hasta agotar el plazo máximo legal. Fue entonces cuando el INSS abrió de oficio el expediente para determinar si su estado de salud justificaba el reconocimiento de una incapacidad permanente. La resolución, dictada dos años más tarde, fue negativa: según los informes médicos del expediente, la costurera conservaba buena movilidad y funcionalidad en la mano pese al dolor a la palpación y a las molestias al mover el pulgar.

La trabajadora presentó una reclamación previa ante el propio INSS, que no modificó su decisión, por lo que terminó recurriendo por la vía judicial. El Juzgado de lo Social número 3 de Ciudad Real entendió en primera instancia que la capacidad de mover la mano no equivalía a poder utilizarla durante una jornada laboral completa sin merma de rendimiento. El juzgado reconoció una incapacidad permanente parcial para la profesión habitual de costurera y fijó una indemnización equivalente a 24 mensualidades de la base reguladora, de 1.047,76 euros.

La rizartrosis afecta a la articulación situada en la base del pulgar y puede provocar dolor, pérdida de fuerza y dificultad para ejecutar movimientos de precisión. Según la documentación incorporada al expediente del INSS, la profesión de costurera presenta una carga biomecánica de mano y un nivel de precisión de grado 4, lo que implica un uso constante y repetitivo de las manos como principal herramienta de trabajo. Uno de los informes médicos del procedimiento contemplaba incluso una intervención quirúrgica, sin que pudiera garantizarse la recuperación completa de la capacidad para repetir movimientos de pinza de forma continuada.

La sentencia del juzgado de Ciudad Real fue recurrida por ambas partes, aunque por motivos opuestos. El INSS insistía en que las lesiones no alcanzaban entidad suficiente para reconocer ni siquiera la incapacidad parcial, mientras que la trabajadora defendía que su situación debía calificarse como incapacidad permanente total, al considerar insuficiente el grado reconocido en primera instancia.

El límite entre incapacidad parcial y total

El TSJ de Castilla-La Mancha ha rechazado los dos recursos y mantenido íntegramente el fallo de instancia. Los magistrados consideran que las limitaciones de la trabajadora existen y repercuten directamente en su desempeño profesional, lo que justifica la incapacidad parcial, pero subrayan que los informes médicos acreditan que conserva movilidad y funcionalidad suficientes para seguir realizando las tareas fundamentales de su oficio, lo que impide elevar el grado a incapacidad total.

El criterio aplicado por el tribunal distingue entre una dificultad añadida para trabajar y una imposibilidad real de desempeñar las funciones esenciales de la profesión habitual. Para que proceda la incapacidad total no basta con que el trabajo resulte más penoso: las limitaciones deben impedir las tareas fundamentales de la profesión. En este caso, la costurera puede continuar cosiendo, cortando y manipulando tejidos, aunque el dolor y las dificultades derivadas de la repetición de movimientos con el pulgar hayan reducido de forma permanente su rendimiento laboral.

La incapacidad permanente parcial, a diferencia de otros grados reconocidos por la Seguridad Social, no conlleva el pago de una pensión mensual sino una indemnización única, calculada sobre 24 mensualidades de la base reguladora. Con una base de 1.047,76 euros, la cuantía reconocida asciende a 25.146,24 euros, la cifra que confirma el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha tras el doble recurso. El litigio llega en una etapa de tensión entre el Gobierno y la judicatura, con episodios como el reproche del Supremo a Bolaños por sus críticas al juez Peinado.

Fuentes

  1. OKDiariookdiario.com

Material del que parte esta pieza. El texto es propio; los enlaces llevan al original.

¿Qué te ha parecido esta pieza?

Siguiente en Tribunales →El Supremo reprocha a Bolaños sus críticas al juez Peinado: «Exceden de los límites de la crítica»
¿Tienes información para ampliar esta noticia? Escríbenos por el canal para informantes — protegemos a las fuentes.¿Error en este artículo? → Infórmanos

Comentarios

Comentas como Anónimo — seudónimo generado localmente, sin cuenta
0/1000

Cargando la conversación…

Los comentarios son anónimos. El Hemiciclo no registra IPs ni vincula comentarios a cuentas de usuario. Tu seudónimo y tus comentarios se guardan solo en este dispositivo. Conexión cifrada (HTTPS).

Sigue leyendo en El Hemiciclo