La actuación de los Mossos se centra en la difusión digital de las convocatorias que precedieron a los altercados. Según la investigación, el menor estaría detrás de los canales en redes sociales utilizados para organizar y coordinar las protestas que derivaron en saqueos en establecimientos del centro de Barcelona el 24 de octubre.
El cuerpo policial catalán no ha detallado la plataforma concreta ni el alcance de la difusión atribuida al joven, aunque sitúa en esos canales el germen de la convocatoria que terminó en destrozos en comercios y mobiliario urbano. Al tratarse de un menor de edad, su causa queda sujeta al procedimiento de la Fiscalía de Menores, conforme a la Ley Orgánica 5/2000 reguladora de la responsabilidad penal de los menores, que contempla para los mayores de 14 y menores de 18 años medidas distintas a las del régimen penal ordinario.
Los disturbios del 24 de octubre se saldaron con daños en comercios del centro de la ciudad y una respuesta policial que incluyó cargas y detenciones adicionales, en el marco de las movilizaciones de Blocus, colectivo que ya había protagonizado convocatorias similares en meses anteriores. El cuerpo mantiene abierta la causa para determinar si el joven actuó solo o coordinado con otras personas en la planificación de las convocatorias.
El foco sobre el papel de las redes sociales en la organización de disturbios no es nuevo en España. En 2011, las concentraciones del 15-M y los escraches posteriores ya pusieron a prueba la respuesta policial a convocatorias nacidas en plataformas digitales, y los altercados de octubre de 2019 tras la sentencia del procés —con cortes y choques en el centro de Barcelona coordinados por canales de mensajería como Tsunami Democràtic— marcaron un precedente en la atención de los Mossos hacia la difusión en red de las protestas.
La gestión de la seguridad en episodios recientes convive con otros frentes abiertos en el ámbito policial español. El sindicato Jupol denunció semanas atrás la postura del Ministerio del Interior sobre el reconocimiento de la profesión de riesgo, en un episodio que enfrentó al sindicato con Marlaska y evidenció las tensiones sobre el papel de los agentes en los dispositivos de orden público.
La investigación continúa abierta para precisar el grado de implicación del detenido y si se prevén nuevas detenciones vinculadas a la misma causa. El procedimiento ante la Fiscalía de Menores determinará las medidas aplicables al joven arrestado en Sant Sadurní d'Anoia.
