La región recibirá así la segunda mayor potencia adicional entre las comunidades autónomas, solo por detrás de Aragón, según la lectura que hace el Gobierno regional de la nueva planificación. De los 6,5 GW de capacidad adicional previstos para Madrid, cerca de la mitad —unos 3 GW— se destinarán a cubrir la demanda de los nuevos desarrollos residenciales, según la Consejería de Medio Ambiente e Interior, que dirige Jorge Rodrigo desde que su antecesor, Carlos Novillo, se incorporara a la candidatura al Congreso que encabeza Alberto Núñez Feijóo por Madrid.
El Ministerio introdujo los cambios después de recibir 2.566 alegaciones durante la revisión de la planificación eléctrica nacional. La Comunidad de Madrid llevaba meses advirtiendo de que el documento original no garantizaba el suministro para los nuevos desarrollos urbanísticos y había cifrado en 166.000 las viviendas públicas que podrían quedar comprometidas por la insuficiencia de red en los próximos años.
La planificación eléctrica estatal, competencia del Ministerio para la Transición Ecológica, fija cada ciclo la capacidad de la red de transporte por zonas y condiciona qué desarrollos residenciales e industriales pueden conectarse. La Comunidad sostiene que el suelo urbanizable no basta sin respaldo de red.
"No basta con disponer de suelo, aprobar desarrollos urbanísticos, atraer promotores o anunciar nuevas promociones. Sin electricidad suficiente, los proyectos no pueden avanzar", sostiene la Consejería de Medio Ambiente e Interior.
Pese a la rectificación, el Gobierno regional considera que el cambio llega con retraso. "Acumula un retraso cercano a los dos años respecto a las necesidades planteadas y todavía será necesario ejecutar las infraestructuras para que la capacidad reconocida se traduzca en suministro efectivo", advierte la Consejería, que reclama al Ministerio garantías sobre los plazos de ejecución de las inversiones.
El avance no resuelve, según Madrid, todas las carencias de la red regional. En el norte sigue pendiente la ampliación de la subestación de Algete, necesaria para los desarrollos de Algete y Fuente el Saz; en el sur, Parla precisa una ampliación similar para evitar que la falta de suministro siga frenando proyectos. La Comunidad también señala dificultades añadidas en municipios como Getafe.
La preocupación del Gobierno regional trasciende la vivienda y alcanza a los centros de datos, sector en el que la región concentra 56 proyectos —15 en construcción y 41 en fase de diseño—, con una inversión estimada de 15.000 millones de euros y entre 17.000 y 24.000 empleos directos e indirectos, según cifras de la propia Consejería. "De poco sirve que la Comunidad de Madrid atraiga inversiones, disponga de suelo y ofrezca condiciones para desarrollar nuevas actividades económicas si después la planificación estatal no garantiza la capacidad eléctrica necesaria", sostiene el Ejecutivo autonómico.
El enganche de suministro eléctrico marca también la negociación de las cuentas en otras comunidades, donde la financiación de infraestructuras condiciona los acuerdos, como en el reciente pacto por el que Chivite cerró con Bildu los Presupuestos de 2027 de Navarra.
Las reivindicaciones autonómicas fueron trasladadas el 26 de octubre por el viceconsejero de Medio Ambiente, Agricultura y Ordenación del Territorio, Rafael García, al secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, en una reunión centrada en los cambios de la propuesta de planificación eléctrica con horizonte en 2030. El encuentro, según la Consejería, concluyó con el compromiso de mantener nuevos contactos entre el Ministerio, las distribuidoras y la Comunidad para estudiar la viabilidad de las actuaciones pendientes en Parla y Algete.