El Ministerio de Defensa no ha precisado el alcance de las lesiones ni la fecha exacta en que se produjo el ataque contra los dos militares. El departamento que dirige Robles sí dejó constancia pública de su respaldo a los efectivos desplegados en la ciudad autónoma, a los que mostró «todo su apoyo» mientras «realizan su trabajo».
«Nuestros militares siempre profesionales, cercanos e implicados con Ceuta», señaló el Ministerio de Defensa a través de su cuenta en X.
El episodio se suma a una serie de agresiones sufridas por militares en Ceuta desde finales de julio, cuando comenzaron a registrarse incidentes violentos protagonizados por inmigrantes llegados a la ciudad autónoma. Los efectivos desplegados desempeñan funciones de apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en labores de control de fronteras, sin competencias policiales plenas para el uso de la fuerza frente a civiles.
Sobre ese marco legal han insistido las asociaciones profesionales de militares, que han reclamado de forma reiterada al Gobierno que se les permita hacer uso de una fuerza «proporcionada» ante lo que describen como una situación de «desprotección» sobre el terreno. Sostienen que el marco normativo actual deja a los efectivos expuestos a agresiones sin herramientas legales claras para responder, una demanda que hasta ahora no ha tenido traducción en cambios normativos anunciados por Defensa.
La crisis migratoria en Ceuta se ha convertido en un asunto de primer orden en la agenda política de las últimas semanas. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, elevó a 10.000 las plazas de acogida en la ciudad autónoma y fijó un mando único para finales de año, mientras que el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, pidió a la Unión Europea que presione para resolver lo que calificó de «desastre» en la frontera sur.
La gestión de los asentamientos también ha generado fricciones entre administraciones. El delegado del Gobierno en Ceuta, Juan Jesús Vivas, pidió alejar los asentamientos de las zonas residenciales, propuesta que Moncloa rechazó alegando que «no se puede aislar a los migrantes». La ciudad autónoma ya fue escenario en mayo de 2021 de la mayor entrada irregular en un solo día, con unas 10.000 personas cruzando la frontera desde Marruecos, un episodio que también movilizó al Ejército en apoyo de las fuerzas de seguridad.
Defensa no ha ofrecido más detalles sobre el estado de salud de los dos militares ingresados en el Gómez Ulla ni sobre las circunstancias concretas del ataque que motivó su evacuación desde Ceuta.
