Llenar un depósito medio de 50 litros de gasolina cuesta ahora 89,85 euros, mientras que el mismo depósito de diésel asciende a 99,3 euros, según los precios medios registrados en estaciones de servicio de la Península y Baleares. La caída pone fin a una racha de trece semanas consecutivas de subidas que había acercado ambos combustibles a sus récords: 2,152 euros por litro en la sin plomo 95 y 2,106 euros en el diésel.
El alivio responde en buena medida a la bonificación fiscal aprobada por el Consejo de Ministros en su último paquete de medidas. El descuento se aplica sobre el Impuesto de Hidrocarburos y supone una rebaja de 20 céntimos por litro tanto en gasolina como en diésel desde octubre. El Gobierno de Pedro Sánchez ya recurrió a un mecanismo de descuento al surtidor en 2022, entonces de 20 céntimos por litro generalizado, tras el encarecimiento de la energía que siguió a la invasión rusa de Ucrania.
La continuidad de la bonificación no está garantizada en los mismos términos: queda vinculada a la evolución del Índice de Precios de Consumo. Si el dato de septiembre supera en un 15% el registrado en el mismo mes del año anterior, la rebaja de 20 céntimos se mantendrá en noviembre. De no cumplirse esa condición, el descuento se reducirá de forma progresiva, hasta 13 céntimos en diciembre y 6 céntimos en enero.
El Instituto Nacional de Estadística ha certificado la magnitud del encarecimiento que motiva estas ayudas. Según el último dato disponible, correspondiente a agosto, la gasolina registró una subida interanual del 16,9% y el diésel del 30,3%, porcentajes que explican que el mecanismo de bonificación siga activo pese a su coste para las arcas públicas.
Más caro que hace un año pese a la rebaja
La bajada reciente no ha compensado el encarecimiento acumulado durante el último año. Según el Boletín Petrolero de la Unión Europea de esta semana, llenar un depósito medio de 55 litros de diésel cuesta 105,43 euros, frente a los 77,60 euros de hace doce meses, una diferencia de 27,82 euros. En gasolina, el mismo depósito de 55 litros supone un desembolso de 101,69 euros, unos 20 euros más que los 81,51 euros registrados un año atrás.
La fotografía del surtidor llega en un contexto de mercados bajo presión por la tensión geopolítica en Oriente Medio, que ha golpeado también a la renta variable española: el Ibex 35 cayó un 1,18% hasta los 18.892 puntos por la tensión en el estrecho de Ormuz y el movimiento de los bonos. El crudo es especialmente sensible a los focos de inestabilidad internacional, con traslado directo al precio del combustible.
El puente del Pilar, que este año permite un fin de semana largo al caer el festivo en lunes, dispara los desplazamientos por carretera y el gasto en combustible de millones de conductores. La rebaja fiscal coincide con el momento de mayor demanda estacional, mientras el encarecimiento interanual sigue pesando sobre quienes repostaban hace un año a precios sensiblemente más bajos.
