Es la tercera denuncia de este tipo que afronta Landaluce. Las dos anteriores, impulsadas por la oposición municipal, no prosperaron en los juzgados y fueron archivadas, un extremo que el propio alcalde ha esgrimido públicamente como respaldo a su posición. Frente a esta nueva acusación mantiene el mismo criterio: no deja el cargo y aspira a un nuevo mandato.
Landaluce dejó su formación política de forma voluntaria, y no como consecuencia de una expulsión o sanción interna, en el contexto de las denuncias anteriores. Esa desvinculación partidista le permitió continuar al frente de la alcaldía como edil sin adscripción, una fórmula que otros regidores han empleado en España al enfrentar controversias judiciales o internas sin perder la vara de mando.
El marco legal español establece que las denuncias por agresión sexual siguen el cauce ordinario de instrucción judicial, sin que la mera presentación de una denuncia implique consecuencias automáticas sobre el ejercicio de un cargo público electo. Solo una resolución judicial firme, o una decisión del propio afectado, altera esa situación, por el principio de presunción de inocencia que ampara a todo denunciado hasta que recaiga sentencia.
No es la primera vez que un alcalde con causas abiertas opta por mantenerse en el cargo amparado en ese principio. La legislación local no contempla la suspensión automática de un edil electo por la apertura de diligencias, de modo que la permanencia o la salida quedan, en ausencia de condena, en manos del propio cargo y de su grupo político.
Landaluce es alcalde de Algeciras desde hace más de dos décadas, una longevidad poco habitual en los consistorios españoles. Su decisión de concurrir de nuevo a las municipales llega en un momento en que la respuesta institucional a las denuncias por violencia sexual contra responsables públicos se ha vuelto un asunto de mayor escrutinio en la vida política española.
La gestión ordinaria de los municipios andaluces convive estos días con episodios como las labores de contención en embalses afectados por las lluvias de otoño que arrastran ceniza y lodo del incendio de Burgohondo, muestra de la diversidad de asuntos que ocupan a los ayuntamientos en este arranque de curso.
Por ahora, el alcalde ha trasladado que se presentará a la reelección y no ha anunciado cambios en su hoja de ruta política pese a la nueva denuncia, cuyo estado procesal no ha trascendido.


