El caso arrancó el pasado miércoles 2 de septiembre, cuando el perjudicado presentó denuncia al detectar movimientos irregulares en su cuenta correspondientes al verano. Los cargos, según el comunicado del cuerpo armado, se concentraban principalmente en comercios de una localidad de la provincia de Cádiz y en diversas plataformas digitales, un patrón que llamó la atención de los investigadores porque el titular de la tarjeta solo realizaba compras presenciales en establecimientos de su localidad.
La clave estuvo en la gestión habitual de la tarjeta: según el relato de la Guardia Civil, era un familiar del denunciante quien se ocupaba de las operaciones por internet, lo que permitió acotar qué movimientos resultaban ajenos al uso legítimo de la cuenta. A partir de ahí, los agentes del área de investigación de La Zubia cruzaron el análisis de los cargos bancarios con las comprobaciones realizadas en los comercios implicados y con las imágenes de videovigilancia recopiladas, material que resultó determinante para identificar al presunto autor de las 136 operaciones.
La instrucción reveló que no era la primera vez que el detenido aparecía vinculado a hechos similares. La Policía Nacional lo había arrestado el jueves 3 de septiembre en Cádiz por delitos vinculados al uso fraudulento de tarjetas bancarias, un indicio de actividad delictiva reiterada con un mismo modus operandi. Los investigadores apuntan a que la tarjeta habría sido clonada, posiblemente obtenida a través de alguna plataforma digital o mediante tecnología contactless.
Fuentes del cuerpo armado han precisado que el ahora detenido no guardaba ninguna relación previa con la víctima, lo que descarta un vínculo personal o de confianza como origen del fraude y refuerza la hipótesis de que la tarjeta se obtuvo por canales digitales o mediante clonación, sin contacto físico con el perjudicado.
El delito continuado de estafa está tipificado en los artículos 248 y siguientes del Código Penal, que agravan la pena cuando los hechos se cometen de forma reiterada en el tiempo o afectan a personas especialmente vulnerables, como los mayores. Una vez localizado e identificado, los agentes procedieron a su detención, le instruyeron las diligencias correspondientes y pusieron las actuaciones a disposición del Juzgado de Guardia de Granada.
El fraude con tarjetas es una de las modalidades de ciberdelincuencia con mayor crecimiento en España: el Estudio sobre la Cibercriminalidad del Ministerio del Interior viene registrando desde hace años que las estafas informáticas concentran la mayoría de los ciberdelitos conocidos por las fuerzas de seguridad. En esa línea se inscriben otros casos recientes de fraude económico investigados por distintos cuerpos, como la estafa en viajes vinculada a un franquiciado de Zafiro Tours en Mallorca.
La Guardia Civil ha aprovechado la difusión del caso para insistir en recomendaciones de prevención: comprar únicamente en plataformas seguras, extremar las precauciones sobre dónde se introducen los datos bancarios y revisar periódicamente los movimientos de las cuentas para detectar cargos no autorizados. En caso de detectar operaciones fraudulentas, el cuerpo recomienda recopilar toda la documentación disponible y presentar denuncia en dependencias oficiales.
