El siniestro se produjo el miércoles poco antes de las 9:00 horas entre Los Yébenes y Urda, cuando el AVE 2080, con 397 pasajeros, alcanzó por detrás al Iryo 6076, que circulaba con 146 viajeros y un bebé y se encontraba detenido en la vía. Ambos convoyes partían de Madrid con destino Sevilla. A última hora del jueves, medio centenar de personas permanecían hospitalizadas en centros de Castilla-La Mancha y Madrid, varias en estado crítico, mientras se habían registrado 64 denuncias por desaparición y continuaban los trabajos de identificación de las víctimas. De los 110 heridos, 60 ya habían recibido el alta.
El Gobierno mantiene los tres días de luto oficial decretados tras la tragedia, que se prolongan hasta las 24:00 horas de este sábado. Es el accidente ferroviario más grave en España desde el descarrilamiento de Angrois, el 24 de julio de 2013, que causó 80 muertos en las proximidades de Santiago de Compostela y abrió una revisión de los protocolos de seguridad en la alta velocidad española.
La Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes Ferroviarios, Marítimos y de Aviación Civil (AITAT), encargada de esclarecer las causas del siniestro, ha señalado en una nota informativa que la investigación se encuentra en una fase inicial y que todas las hipótesis permanecen abiertas, sin aventurar explicaciones más allá de los datos constatados.
«Las conclusiones de la investigación serán reflejadas, a su debido tiempo, en el informe final», señala la AITAT en su nota informativa.
La comparecencia de Puente, no prevista inicialmente en la agenda del Gobierno para este viernes, llega horas después de que la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, reclamara en RNE el cese del ministro antes de que acuda al Parlamento, apelando a las responsabilidades políticas porque «el país está en shock y herido».
«Óscar Puente tiene que dimitir. No hay ningún español en este país que no lo piense», afirmó Ester Muñoz, portavoz del PP en el Congreso.
Muñoz vinculó la exigencia a lo que calificó como una forma de gobernar basada en «resistir en el poder y no de gestionar», y señaló la falta de Presupuestos Generales del Estado y la designación de cargos de confianza «en lugar de técnicos» como parte de un patrón con «consecuencias». El líder de Vox, Santiago Abascal, reclamó también la dimisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y de Puente, y exigió que el accidente «se investigue hasta el final» y «se haga justicia», en un mitin celebrado el jueves en Ávila. Dentro del propio PSOE, la continuidad de Puente en Transportes divide al partido tras el accidente.
La alta velocidad sigue suspendida sin fecha
La circulación de alta velocidad entre Madrid y Andalucía permanece suspendida sin fecha prevista de reapertura. Renfe ofrece cambios y anulaciones gratuitos de los billetes afectados, aunque el plan alternativo de transporte anunciado para este viernes no podrá activarse todavía, según la última información de la compañía. Iryo ha cancelado todos sus servicios en el corredor sin previsión de restablecimiento, y Ouigo ha suspendido sus trenes entre Madrid y Andalucía al menos hasta el lunes 2 de noviembre incluido.
La tragedia ha tenido repercusión diplomática. El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, trasladó sus condolencias a su homólogo español, José Manuel Albares, transmitiéndole su «más sentido pésame» y su «compasión» ante las consecuencias del siniestro, según un mensaje difundido por el Gobierno iraní en redes sociales. Entre las víctimas mortales figura Fátima Báñez, exministra de Trabajo con Rajoy, fallecida en el choque de trenes de Urda.
