Los designados tienen poco de independientes: la mayoría mantienen vínculos estrechos con el partido de Abascal. Figura Alba Moreno, que fue jefa de prensa de Javier Ortega-Smith; José Luis Aguirre, parlamentario valenciano que ejerció de conseller en el Gobierno de coalición entre el PP de Carlos Mazón y Vox; y Enrique García-Maiquez, miembro de la fundación Disenso, el laboratorio de ideas ligado a Vox, que ya concurrió antes como independiente en listas de ese partido.
El acuerdo recoge cesiones mutuas en distintas provincias: el PP retira candidaturas en unas demarcaciones a cambio de incluir perfiles cercanos a Vox en otras. Ambas formaciones gobiernan juntas en varias comunidades autónomas, pero mantienen una competencia abierta por el electorado de centroderecha y derecha, lo que convierte estos repartos para la Cámara alta en un ejercicio de equilibrio entre socios y rivales.
La fórmula de incluir candidatos sin militancia formal en las listas de otro partido no es inédita en el sistema español. La Ley Orgánica del Régimen Electoral General permite a las formaciones incorporar a personas sin afiliación, una vía empleada históricamente tanto para sumar perfiles técnicos o de la sociedad civil como para sellar acuerdos entre partidos sin formalizar una coalición completa.
El Senado se elige por circunscripciones provinciales con un sistema de voto a candidatos, distinto al de listas cerradas del Congreso, lo que otorga a los partidos mayor margen para configurar candidaturas mixtas sin presentarlas bajo una sigla distinta. Esa particularidad explica por qué el reparto entre PP y Vox se canaliza a través de la etiqueta de independientes dentro de las listas populares, en lugar de una coalición electoral formal.
La presencia de Aguirre ilustra el entrelazamiento entre ambas formaciones en la Comunidad Valenciana, donde Vox entró en el Gobierno autonómico junto al PP de Mazón tras los pactos de investidura. Su paso por el Consell vincula directamente su trayectoria con la etapa de gobierno compartido entre populares y ultras, un antecedente que ahora se traslada a la candidatura al Senado.
El cierre de candidaturas coincide con una semana electoral cargada: el Bono Cultural Joven de 400 euros cierra su plazo de solicitud el 31 de octubre, en vísperas de unos comicios que renovarán la composición de ambas cámaras.
El registro de las candidaturas se cerró en el límite legal, la medianoche de este lunes, conforme a la normativa que regula su presentación ante las juntas electorales provinciales. Los nombres quedan ya fijados para los comicios del 29 de noviembre.
