El expívot de la selección española y de equipos como Lakers y Bulls explicó su vínculo con el enclave gaditano con motivo del evento. «Después de una carrera con mucha exigencia y constantes desplazamientos, valoro especialmente aquellos espacios que te permiten desconectar, cuidar de tu salud física y mental y compartir tiempo de calidad con la familia y los amigos», señaló Gasol, que trasladó el torneo de su fundación a este complejo de la Costa del Sol.
El jugador añadió una reflexión sobre el cambio de paradigma en el sector del lujo residencial: «Creo que cada vez más personas entienden el lujo desde esa perspectiva, y por eso tiene sentido que proyectos como Fairmont Residences La Hacienda apuesten por combinar privacidad, naturaleza, bienestar y comodidad en una misma experiencia». El exjugador, retirado tras una trayectoria con dos anillos de la NBA y varias participaciones olímpicas con España, mantiene su actividad pública ligada a la fundación que lleva su nombre.
El complejo ocupa una parcela de 70.000 metros cuadrados en Sotogrande, con primera línea de playa y campo de golf, y vistas al Mediterráneo, Gibraltar y, en días despejados, el norte de África. Las 31 villas, distribuidas en dos plantas, tienen superficies de entre 336 y más de 1.100 metros cuadrados, con piscina privada, jardín y terrazas. Los precios arrancan en 2,75 millones de euros para las unidades de cuatro dormitorios, superan los cinco millones en las de cinco dormitorios en primera línea, y la Villa Presidencial, con nueve dormitorios y más de 1.000 metros cuadrados, rondaría los 10 millones.
La arquitectura corre a cargo del estudio dAAr Arquitectura, que aprovecha el desnivel natural del terreno para ganar vistas y privacidad, mientras que el interiorismo, firmado por Studio IBU, apuesta por acabados de alta gama en viviendas entregadas completamente amuebladas. El proyecto cuenta con certificación LEED Gold, vinculada a criterios de integración paisajística y sostenibilidad constructiva.
Gestión hotelera y 60 días de uso propio
El modelo combina la propiedad privada con la explotación turística: los dueños pueden usar sus villas hasta 60 días al año, y el resto del tiempo el hotel gestiona el alquiler con un retorno económico según las condiciones del programa. Los gastos de mantenimiento se sitúan entre 800 y 1.400 euros mensuales, e incluyen acceso a spa, gimnasio, seguridad permanente, club infantil, pistas de pádel y oferta gastronómica del complejo. Thomas Peruzzo, director general de Fairmont La Hacienda Costa del Sol, resumió la filosofía del proyecto.
«Hoy, el lujo se define cada vez menos por lo que se posee y más por cómo se vive: la experiencia y la calidad de vida se han convertido en la máxima prioridad», señaló Thomas Peruzzo, director general de Fairmont La Hacienda Costa del Sol.
Peruzzo defendió que el atractivo del proyecto trasciende lo financiero: «El verdadero valor reside en poder dedicar todo su tiempo libre, que normalmente es escaso, a disfrutar de la propiedad, del destino y de los servicios, sin tener que ocuparse de su mantenimiento ni de su gestión». La propuesta busca posicionar a Sotogrande como alternativa a enclaves como la Costa Azul, Dubái o Miami, con una oferta de golf, polo, hípica y puerto deportivo que la distingue de Marbella.
Gasol, por su parte, insistió en el componente de bienestar como eje de su decisión de celebrar allí el torneo: «Lo que me transmite Fairmont Residences La Hacienda es precisamente la combinación de tranquilidad, naturaleza y bienestar que invita a bajar el ritmo, compartir tiempo de calidad y conectar de una forma más auténtica». El vínculo del exjugador con el inmobiliario de alta gama se suma a su presencia habitual en la actualidad deportiva, donde esta semana coinciden citas como el ATP 500 de Viena con Alcaraz.
