Su muerte golpea a un Partido Popular que la considera una figura de cohesión interna, capaz de limar asperezas entre ministros y moderar las tensiones que surgen en cualquier Gobierno. Desde la actual cúpula, encabezada por Alberto Núñez Feijóo, hasta el PP andaluz que dirige Juanma Moreno, pasando por técnicos de su antiguo ministerio y excompañeros de gabinete, el retrato que ofrecen coincide en su papel conciliador a lo largo de casi dos décadas de carrera pública.
«Se lo echaba todo a las espaldas, sin perder el sentido del humor. Muchas veces eran malas noticias, marrones, pero lo afrontaba. Siempre con una sonrisa. Te animaba a ti si estabas preocupado. ¡Venga hombre, que esto lo sacamos adelante!», relata uno de sus colaboradores más cercanos.
La reforma laboral de 2012
Al frente de Trabajo cuando la recesión disparaba el desempleo en España, Báñez impulsó la reforma laboral de 2012, una de las medidas más contestadas por los sindicatos durante el primer mandato de Rajoy. Pese a las críticas, buena parte de sus pilares se mantuvieron en la posterior reforma laboral de la actual vicepresidenta Yolanda Díaz, un dato que sus colaboradores citan como prueba de su peso técnico más allá de las etiquetas ideológicas.
Tras la moción de censura que desalojó a Rajoy de la Moncloa en 2018, Báñez concurrió junto a Soraya Sáenz de Santamaría a las primarias del PP que finalmente ganó Pablo Casado. Fue la única ministra del Gobierno de Rajoy que el nuevo líder integró en su equipo durante unos meses, antes de que ella decidiera retirarse de la primera línea coincidiendo con la repetición electoral del 28 de abril de 2019.
Su marcha de la política activa no supuso una desconexión del partido. Permaneció vinculada a la CEOE y, según su entorno, siguió aconsejando desde fuera a quien se lo pidiera, en lo que uno de sus colaboradores resume con una sola frase: «Resolutiva. Se arremangaba. No dudaba». Cuando Feijóo asumió la presidencia del PP en 2022, la mantuvo cerca de los círculos de decisión del partido.
El respeto de sus adversarios de Ciudadanos
Uno de los aspectos más señalados por quienes la trataron es el reconocimiento que suscitaba incluso entre rivales. El exdiputado de Ciudadanos Toni Roldán, que negoció frente a ella durante la etapa del pacto entre el PP y la formación naranja, la describe como alguien que estaba en política por los motivos adecuados.
«Si tuviera que decir alguien que estaba en política por las razones correctas, esa era Fátima», afirma Toni Roldán, exdiputado de Ciudadanos.
El choque de Urda, que según las primeras pesquisas ha dejado al menos 30 muertos y cortó la línea de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, ha abierto además un conflicto político sobre la permanencia del ministro Óscar Puente al frente de Transportes, un asunto que divide al PSOE. Para el Partido Popular, la pérdida de Báñez ha quedado por encima de esa disputa, convertida en un duelo que sus propios dirigentes describen como personal.
