El tiroteo se produjo pasadas las 22:30 horas en la zona del puerto, junto al centro de Málaga. El hombre estaba sentado en la terraza de un establecimiento de restauración cuando recibió el impacto de bala en el rostro y quedó inmóvil en el suelo ante la mirada de otros clientes, que vivieron momentos de tensión en los locales próximos.
Un testigo situado en la terraza de otro establecimiento a escasos metros del lugar explicó que escuchó «una fuerte explosión» y que, inmediatamente después, vio a varias personas huyendo por la zona.
«Vi a un hombre sin capucha y armado con una pistola huyendo del lugar», relató el testigo presente en la escena del tiroteo.
Trabajadores de otros negocios de las inmediaciones ofrecieron un relato similar: según describieron, escucharon «varias detonaciones» y, justo después, comenzaron a oírse gritos entre las personas que se encontraban en la zona de restauración, todavía activa a esa hora.
La Policía Nacional inició de inmediato las pesquisas para esclarecer las circunstancias del ataque y determinar quién efectuó el disparo. Por el momento no han trascendido públicamente más detalles sobre el estado de salud del herido ni sobre lo que pudo desencadenar la agresión.
Cuarto día tras el crimen de Barcenillas
El episodio se produce apenas cuatro días después del tiroteo mortal registrado en el barrio malagueño de Barcenillas, donde un joven de 20 años fue atacado mientras estaba sentado en un banco próximo a su domicilio. Tres hombres se acercaron y efectuaron varios disparos; la víctima logró desplazarse hasta un supermercado cercano para pedir ayuda y fue trasladada a un hospital, donde murió horas después a causa de las heridas.
La Policía Nacional detuvo a tres personas por su implicación en aquel crimen. Los arrestados fueron puestos a disposición judicial y un juzgado decretó para ellos prisión provisional, comunicada y sin fianza; los tres están investigados por un delito de homicidio y se acogieron a su derecho a no declarar. El proceso judicial de este tipo de casos permite mantener la investigación bajo secreto mientras se practican las diligencias.
Las pesquisas sobre el crimen de Barcenillas apuntan como una de las principales hipótesis a que los atacantes pudieron confundirse de persona. Fuentes policiales señalaron que el joven fallecido no tenía antecedentes ni vínculos con organizaciones criminales o con el tráfico de drogas, en un caso que sigue la misma línea de arrestos rápidos vista en otras operaciones recientes, como los siete detenidos en Alcoy por explotación sexual de mujeres en pisos ocupados.
Ambos ataques con arma de fuego, registrados en menos de una semana en Málaga capital, se investigan por el momento como sucesos independientes a cargo de la Policía Nacional, que mantiene abiertas las dos causas.

