El registro se enmarca en la instrucción abierta tras la muerte de Francisca Cadenas. La presencia de los propios detenidos durante la excavación apunta a que los agentes trataban de contrastar directamente con ellos los hallazgos, una práctica habitual cuando se busca localizar restos o elementos que puedan sostener o descartar las hipótesis sobre el modo, el lugar y los autores del hecho.
Los dos hombres permanecen en calidad de investigados, el peldaño procesal que en España sustituyó en 2015 a la antigua figura del imputado y que no implica culpabilidad ni anticipa el resultado de la instrucción. Corresponde al juzgado de instrucción competente determinar, a partir de las pruebas recabadas, si existen indicios suficientes para elevarlos a la condición de procesados y, en su caso, abrir juicio oral.
La investigación se centra de forma particular en tratar de implicar con pruebas materiales al hermano mayor, identificado como Lolo, en la comisión del crimen. Esa circunstancia no supone una acusación formal en su contra, sino un esfuerzo por reforzar los indicios que ya obran en la causa antes de que el juzgado decida sobre los siguientes pasos.
La UCO, unidad de élite de la Guardia Civil creada en 1987 e integrada en la Policía Judicial, interviene habitualmente en investigaciones de criminalidad compleja y actúa bajo mandato judicial expreso en diligencias de esta naturaleza, como excavaciones o registros que requieren medios técnicos específicos. Sus equipos han participado en la búsqueda de cadáveres ocultos en numerosos crímenes con desaparición previa de la víctima, desde el caso de las niñas de Alcàsser en 1993 hasta investigaciones más recientes.
La excavación de terrenos, pozos o zonas de la vivienda de los sospechosos es un recurso frecuente en la instrucción de homicidios cuando el cuerpo o el arma no aparecen, o cuando se busca material que vincule físicamente a los investigados con la escena. La Guardia Civil emplea en estas búsquedas georradar, perros especializados y unidades de rescate, y cada hallazgo se documenta bajo control judicial para garantizar la cadena de custodia.
La instrucción se desarrolla en paralelo a otras causas de relevancia que ocupan a los tribunales españoles, como la investigación que la Audiencia Nacional propone asumir sobre visados en el consulado de Argel. En todas ellas, el procedimiento exige la acumulación de pruebas periciales y testificales antes de que el juzgado pueda decidir sobre una eventual apertura de juicio oral.
Mientras se completan las diligencias, ninguno de los dos hermanos ha sido formalmente procesado. La instrucción continúa abierta y, según la información disponible, el juzgado no se ha pronunciado aún sobre los próximos pasos en la causa por la muerte de Francisca Cadenas.


