El choque de bancadas que suspendió el segundo debate dejó en vilo un paquete de modificaciones que, antes del próximo ciclo electoral, buscaba ajustar reglas de financiamiento, fiscalización de campañas y procedimientos vinculados al Tribunal Electoral. El proyecto permanece detenido entre el segundo y el tercer debate, el trámite que aún necesitaría para ser aprobado y pasar a la sanción del Ejecutivo.
Las objeciones ya constaban antes de la suspensión. Los diputados Walkiria Chandler y Jairo Brenes habían pedido frenar la reforma al considerarla inconstitucional, en un planteamiento presentado ante la comisión respectiva. La discrepancia sobre el fondo y sobre la oportunidad del trámite es uno de los factores que mantiene bloqueada la discusión en el pleno.
El debate sobre el Código Electoral se entrelaza con otras iniciativas que tocan la arquitectura de financiamiento de los partidos. El diputado Robinson planteó eliminar el subsidio electoral y solicitar una auditoría al Partido Revolucionario Democrático. Aunque es un expediente distinto, incide sobre el mismo terreno: las reglas de financiamiento y control de los procesos comiciales.
El estancamiento coincide con las vistas presupuestarias en curso. Una comisión de la Asamblea solicitó $199.1 millones adicionales al proyecto de Presupuesto General del Estado para 2027, de los cuales $23 millones corresponderían al propio Órgano Legislativo. La superposición de la agenda presupuestaria y la electoral ha reducido el tiempo disponible en el pleno para reanudar el debate suspendido.
La reforma electoral no es el único proyecto bajo escrutinio de las instancias de control. El procurador general advirtió que el proyecto 741 crearía condiciones para la impunidad, una observación referida a un expediente distinto que ilustra el nivel de fiscalización que reciben las comisiones legislativas este año.
Panamá ha enfrentado en ciclos anteriores la misma tensión sobre modificar las reglas comiciales poco antes de las elecciones. El Código Electoral se reforma por lo general mediante una comisión de reformas que reúne al Tribunal Electoral, los partidos y organizaciones de la sociedad civil, un mecanismo concebido para que los cambios lleguen al pleno con antelación suficiente a cada proceso; esa previsión vuelve a verse comprometida por la falta de consenso entre bancadas.
El segundo debate de las reformas al Código Electoral permanece suspendido desde el choque entre bancadas, sin una nueva fecha en el orden del día del pleno para su reanudación.
