Según el escrito de acusación, el procesado, de nacionalidad española, entabló contacto con la menor a través del videojuego en línea siendo consciente de su edad y desplegó una estrategia progresiva para ganarse su confianza con el fin de mantener después contactos de naturaleza sexual. El primer encuentro presencial se habría producido apenas dos semanas después del contacto inicial: en esa cita, según el relato de la Fiscalía, propuso mantener relaciones sexuales, a lo que la menor accedió, y la penetró vaginalmente.
La acusación describe que los encuentros no se limitaron a ese primer contacto, sino que se repitieron en al menos seis ocasiones a lo largo de varios meses. Los hechos se habrían desarrollado principalmente en el domicilio que el procesado tenía en la localidad de Inca, así como en un punto de la ciudad de Palma.
El último episodio se sitúa el 24 de julio de 2023, fecha en la que, según el escrito acusatorio, el procesado mantuvo relaciones sexuales completas con la víctima y con una amiga de esta en una habitación de su vivienda. Ese suceso cierra la secuencia de hechos que ahora se dirime en el juicio.
La Fiscalía califica la conducta como un delito de agresión sexual con acceso carnal continuado a menor de 16 años y reclama, además de los 12 años de prisión, la inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena, la prohibición de aproximarse o comunicarse con la víctima durante 15 años y seis años de libertad vigilada una vez cumplida la pena. A ello suma la inhabilitación especial para cualquier trabajo u oficio que implique contacto con menores durante 20 años y una indemnización de 10.000 euros por daños morales.
La calificación se apoya en la reforma del Código Penal operada por la Ley Orgánica 10/2022, la llamada ley del solo sí es sí, que refundió los delitos de abuso y agresión sexual en un único tipo de agresión y elevó la protección de los menores de 16 años, edad por debajo de la cual el consentimiento carece de validez penal salvo excepciones tasadas. El uso de aplicaciones y videojuegos en línea como vía de contacto entre adultos y menores ha motivado distintas causas ante audiencias provinciales, en línea con el fenómeno del child grooming que la reforma penal de 2015 tipificó como delito autónomo.
El acusado mantiene la presunción de inocencia hasta el fallo. La Audiencia de Baleares deberá determinar, tras la celebración de la vista, si los hechos relatados en el escrito de acusación quedan acreditados y si procede la condena solicitada por el Ministerio Fiscal, que de confirmarse íntegramente sumaría a los 12 años de prisión más de dos décadas de restricciones una vez cumplida la pena principal.


