|
PortadaParlamentoDeportesOpinión
IBEX 35
Última hora
  1. Una nueva denuncia por agresión sexual señala al alcalde de Algeciras, que no dimite
  2. El vicealcalde de Alicante niega conocer el caso VPP: «Ni tengo constancia»
  3. Las lluvias de otoño arrastran ceniza y lodo del incendio de Burgohondo a los embalses

Dos guardias civiles mueren en la peor tragedia del Servicio Marítimo en una década: la colisión de dos embarcaciones de interceptación durante la persecución de una narcolancha a 80 millas de la costa de Huelva deja además cuatro heridos y obliga a suspender la campaña andaluza del 17-M

Los agentes Germán y Jerónimo han perdido la vida en la madrugada del viernes cuando las dos lanchas rápidas del SERMAR en las que viajaban colisionaron a alta velocidad mientras perseguían una planeadora cargada presuntamente con cocaína procedente de Marruecos. La Junta de Andalucía ha decretado luto oficial para este sábado 9 de mayo y tanto el PP como el PSOE han suspendido todos los actos de la campaña electoral andaluza hasta el domingo en señal de duelo. El suceso evoca la tragedia de Barbate de febrero de 2024 y reabre el debate sobre la dotación y los protocolos de seguridad de las unidades antidroga marítimas.

Por Redacción de El Hemiciclo· Huelva·
22 min de lectura
Comentarios
Dos guardias civiles mueren en la peor tragedia del Servicio Marítimo en una década: la colisión de dos embarcaciones de interceptación durante la persecución de una narcolancha a 80 millas de la costa de Huelva deja además cuatro heridos y obliga a suspender la campaña andaluza del 17-M

A las 03:17 de la madrugada del viernes 8 de mayo, a ochenta millas náuticas al suroeste de Mazagón, el mar estaba negro y plano como una pizarra mojada cuando el operador de radar de la patrullera nodriza Río Segura detectó una señal intermitente moviéndose a 42 nudos en dirección norte-noroeste: el perfil inconfundible de una planeadora semirrígida, el vehículo predilecto de las redes de narcotráfico que operan en el corredor atlántico entre la costa norte de Marruecos y el golfo de Cádiz. En los noventa segundos siguientes se activó el protocolo de interceptación nocturna del Servicio Marítimo de la Guardia Civil, las dos lanchas rápidas destacadas para la operación —unidades de doce metros con motores de 900 caballos capaces de alcanzar los 55 nudos— se lanzaron en paralelo hacia la señal radar, y los seis agentes que ocupaban las embarcaciones ajustaron sus chalecos antibalas y sus gafas de visión nocturna mientras la adrenalina les subía por la garganta como un líquido caliente. Diecisiete minutos después, a las 03:34, las dos lanchas del SERMAR colisionaron entre sí a una velocidad estimada de 48 nudos.

La reconstrucción de los hechos que han podido establecer las primeras diligencias internas de la Guardia Civil y los testimonios de los cuatro agentes supervivientes —dos de los cuales permanecen en estado grave en el Hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva— dibuja un escenario de persecución nocturna a alta velocidad en el que la combinación de factores meteorológicos, operativos y técnicos habría provocado la colisión más letal del Servicio Marítimo desde la creación de la unidad en 1991. Las dos lanchas, identificadas internamente como Sierra-7 y Sierra-12, partieron del puerto de Huelva a las 22:40 del jueves como parte de la Operación Poniente, un dispositivo de vigilancia permanente que el SERMAR mantiene desde marzo en coordinación con la Agencia Tributaria y el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO) para interceptar los envíos de cocaína que han experimentado un repunte del 340% en la ruta atlántica durante el primer trimestre de 2026 según datos del Observatorio Europeo de la Droga. A las 01:15 de la madrugada, la patrullera nodriza Río Segura, que operaba como puesto de mando avanzado a 60 millas de la costa, recibió el aviso del Centro de Coordinación Regional de Salvamento Marítimo de que un avión de vigilancia Beechcraft había detectado una embarcación sin transpondedor navegando a gran velocidad desde la zona económica exclusiva marroquí. El capitán de la Río Segura ordenó a las dos lanchas rápidas que se desplegaran en formación de pinza —una maniobra estándar que consiste en converger sobre el objetivo desde dos ángulos— mientras el helicóptero asignado al dispositivo despegaba de la base de Rota.

Lo que ocurrió en los diecisiete minutos siguientes es objeto de una investigación interna que el director adjunto operativo de la Guardia Civil, teniente general Félix Blázquez, ordenó abrir a las seis de la mañana del viernes con carácter de máxima urgencia. Según las fuentes consultadas por este periódico, la planeadora detectada realizó una maniobra evasiva brusca a las 03:28 —un giro de casi 90 grados hacia estribor que la sacó momentáneamente de la pantalla del radar— y las dos lanchas del SERMAR ajustaron su trayectoria simultáneamente para mantener la formación de pinza. En condiciones normales de visibilidad, la distancia de seguridad entre las dos embarcaciones durante una maniobra de este tipo es de al menos 200 metros, pero la noche era cerrada, la luna estaba en cuarto menguante, y las gafas de visión nocturna de generación III que utilizan los agentes del SERMAR tienen un campo visual limitado a 40 grados que reduce drásticamente la percepción periférica. La hipótesis principal que manejan los investigadores es que la maniobra evasiva de la planeadora provocó que ambas lanchas convergieran sobre un mismo punto en un arco de apenas seis segundos, un intervalo insuficiente para que los pilotos pudieran corregir la trayectoria a la velocidad a la que navegaban. La colisión se produjo a las 03:34 con un impacto lateral que los supervivientes describen como una explosión sorda seguida de un silencio absoluto interrumpido solo por el ruido del agua entrando en los cascos dañados. Sierra-7 se partió casi por la mitad y se hundió en menos de tres minutos. Sierra-12 quedó a la deriva con daños estructurales severos en babor pero logró mantenerse a flote lo suficiente para que los dos agentes que la tripulaban pudieran activar las balizas de emergencia.

Germán era hijo y nieto de guardias civiles. Nació en Ayamonte en 1992, creció en el cuartel de la Comandancia de Huelva donde su padre sirvió como brigada durante 28 años, y desde niño tuvo claro que su destino estaba en el mar. Sus compañeros del SERMAR lo describían como el mejor piloto nocturno de la unidad, un hombre que conocía cada corriente y cada bajío del golfo de Cádiz como si llevara un mapa grabado en la retina. Había participado en más de 200 operaciones de interceptación desde su incorporación al servicio marítimo en 2014 y acumulaba tres felicitaciones públicas del director general de la Guardia Civil por su actuación en intervenciones de alto riesgo. La última, en noviembre de 2025, fue por la interceptación de una planeadora con 1.800 kilos de hachís frente a la playa de Matalascañas en la que él mismo saltó a bordo de la embarcación de los narcotraficantes para impedir que arrojaran la carga al mar. Tenía tres hijos —de nueve, seis y tres años— y vivía en Punta Umbría con su esposa, que trabaja como enfermera en el centro de salud de la localidad. Jerónimo, natural de Don Benito (Badajoz), era el más joven del equipo y el que llevaba menos tiempo en la unidad marítima. Se había incorporado al SERMAR en marzo de 2025 tras superar un curso de especialización de seis meses que incluye formación en navegación nocturna, técnicas de abordaje, primeros auxilios en alta mar y manejo de armamento embarcado. Sus instructores en Valdemoro lo calificaron como un alumno excepcional, con una nota media de 8,7 sobre 10, y sus compañeros en Huelva lo recordaban como un chico entusiasta que siempre se ofrecía voluntario para las misiones nocturnas porque, según decía, era cuando sentía que su trabajo marcaba de verdad la diferencia.

La capilla ardiente se instalará hoy sábado a partir de las 10:00 en la Comandancia de la Guardia Civil de Huelva, un edificio de ladrillo visto construido en los años sesenta en la avenida Martín Alonso Pinzón que esta mañana amaneció con una bandera de España a media asta y un crespón negro sobre la puerta principal. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha confirmado que viajará a Huelva esta tarde para presidir el acto de homenaje previsto para las 18:00, aunque su agenda de hoy sábado está complicada porque también debe desplazarse a Tenerife para supervisar los preparativos de la llegada del crucero Hondius. Fuentes del Ministerio del Interior han indicado que Grande-Marlaska intentará cubrir ambos compromisos desdoblando su jornada: Huelva por la mañana y la tarde, vuelo a Tenerife Sur a las 20:30 para reunirse con el equipo de la UATAN del Hospital de la Candelaria antes de la llegada del buque prevista para el domingo al mediodía. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, publicó un mensaje en sus redes sociales a las 07:12 del viernes en el que expresaba su «dolor profundo» por la muerte de los dos agentes y pedía «unidad de todos los partidos y todas las instituciones contra las redes de narcotráfico que amenazan la seguridad de nuestras costas». Alberto Núñez Feijóo respondió con un comunicado a las 08:30 en el que lamentaba la pérdida, pedía una revisión urgente de los protocolos de seguridad del SERMAR y exigía al Gobierno que presente en el Congreso un plan integral de lucha contra el narcotráfico marítimo dotado con los medios materiales y humanos que las unidades necesitan.

La suspensión de la campaña electoral andaluza del 17-M constituye un gesto de duelo sin precedentes en la política española reciente y tiene implicaciones directas sobre la estrategia de los partidos a nueve días de las urnas. El PP, que lidera todas las encuestas con una horquilla de 51 a 59 escaños según el CIS preelectoral publicado el 27 de abril, fue el primero en anunciar la suspensión a las 09:15 del viernes a través de un comunicado de su coordinadora general, Cuca Gamarra, que calificó la decisión de «obligación moral que está por encima de cualquier cálculo electoral». El PSOE siguió apenas veinte minutos después con un comunicado de María Jesús Montero, candidata a la presidencia de la Junta y ministra de Hacienda, en el que además de expresar el pésame hacía un llamamiento a «no instrumentalizar políticamente la tragedia». Vox se sumó a la suspensión a las 10:00, y Podemos, la coalición Por Andalucía y Ciudadanos hicieron lo propio antes del mediodía. La suspensión es efectiva desde la mañana del viernes hasta el domingo 10 de mayo inclusive, lo que significa que los partidos pierden dos jornadas completas de campaña —sábado y domingo— en el tramo final de una carrera electoral que ya estaba marcada por la excepcionalidad de tres crisis superpuestas: el juicio del caso Koldo, la ejecutiva federal del PSOE y ahora la tragedia de Huelva. Los estrategas consultados coinciden en que la suspensión perjudica más al PSOE que al PP, porque Montero necesitaba los actos de fin de semana para consolidar la remontada de tres puntos que las encuestas internas detectaron tras el debate del martes en Canal Sur, mientras que Moreno tiene el viento a favor y puede permitirse el paréntesis sin perder inercia.

El suceso de la madrugada del viernes tiene un precedente trágico que lo convierte en algo más que un accidente aislado y lo inscribe en un patrón de violencia y riesgo extremo que las unidades marítimas de la Guardia Civil afrontan cada noche en las aguas del Estrecho y el golfo de Cádiz. El 9 de febrero de 2024, hace exactamente dos años y tres meses, los agentes David Pérez y Miguel Ángel González murieron en Barbate cuando una narcolancha a toda velocidad embistió deliberadamente la embarcación neumática en la que intentaban inspeccionar un desembarco de fardos de hachís en la playa de Los Caños de Meca. Aquel suceso provocó una ola de indignación nacional, una manifestación multitudinaria en Barbate a la que asistieron más de 15.000 personas, y un paquete de medidas anunciado por el Gobierno que incluía la adquisición de seis nuevas lanchas rápidas, la instalación de sistemas de radar de última generación en toda la costa gaditana y la creación de un fondo de compensación para las familias de los agentes fallecidos en acto de servicio. Dos años después, las fuentes sindicales de la Guardia Civil consultadas por este periódico aseguran que solo dos de las seis lanchas prometidas han sido entregadas, que los sistemas de radar se han instalado parcialmente y que el fondo de compensación sigue pendiente de desarrollo reglamentario. La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) emitió un comunicado a las 11:00 del viernes en el que, además de expresar su dolor por los compañeros fallecidos, denunciaba que las unidades del SERMAR operan con embarcaciones envejecidas, dotaciones insuficientes y protocolos de seguridad que no se han actualizado desde 2019.

El narcotráfico marítimo en el corredor atlántico vive un momento de expansión sin precedentes que explica tanto la intensificación de las operaciones de vigilancia como el nivel de riesgo al que se exponen los agentes. Según los datos del último informe trimestral del CITCO, al que ha tenido acceso este periódico, entre enero y marzo de 2026 se incautaron en las costas españolas 12,4 toneladas de cocaína procedente del corredor atlántico, un 340% más que en el mismo período de 2025 y la cifra más alta desde que existen registros. El incremento obedece a una combinación de factores que los analistas de inteligencia vienen señalando desde finales de 2025: el desplazamiento de las rutas tradicionales del Caribe hacia el Atlántico oriental como consecuencia de la presión militar estadounidense en el canal de Panamá, la consolidación de Marruecos como hub logístico de redistribución para las redes colombianas y venezolanas, y la aparición de una nueva generación de planeadoras semirrígidas fabricadas en talleres clandestinos de Tetuán y Nador capaces de alcanzar los 60 nudos y transportar hasta 2.000 kilos de carga en una sola travesía. Las fuentes policiales describen el panorama actual como «una carrera armamentística en el mar» en la que los narcotraficantes invierten más en tecnología y velocidad de lo que el Estado puede invertir en medios de interceptación: una planeadora de última generación cuesta aproximadamente 150.000 euros y su cargamento tiene un valor de entre 30 y 50 millones de euros en destino, lo que hace que los carteles consideren la pérdida de una embarcación como un coste operativo asumible siempre que el ratio de éxito se mantenga por encima del 70%.

La dimensión humana de la tragedia se hizo visible a lo largo de todo el viernes en Huelva, donde la muerte de Germán y Jerónimo fue recibida con una mezcla de dolor, rabia y resignación que refleja la relación compleja y profunda que la provincia mantiene con el mar y con quienes lo patrullan. En el barrio marinero de Punta Umbría, donde vivía Germán con su familia, los vecinos colgaron crespones negros en los balcones y un grupo de pescadores depositó flores en el muelle del que partían las lanchas del SERMAR cada noche. En Don Benito, el pueblo natal de Jerónimo en la provincia de Badajoz, el Ayuntamiento decretó tres días de luto y la alcaldesa, María Dolores Enrique, compareció ante los medios con la voz quebrada para describir a Jerónimo como «un chico que se fue de aquí con la ilusión de servir a su país y que no va a volver». En la Comandancia de Huelva, donde se reunieron a lo largo del día decenas de compañeros llegados de unidades de toda Andalucía, el ambiente oscilaba entre el recogimiento silencioso y la indignación contenida de quienes consideran que la tragedia era evitable si se hubieran cumplido los compromisos de refuerzo material adquiridos tras Barbate. Un mando del SERMAR que pidió no ser identificado resumió el sentimiento con una frase que condensa años de frustración acumulada: «Cada vez que muere un compañero nos prometen lanchas, radares y chalecos, y cada vez que pasan seis meses las promesas se pierden en el mismo mar donde se perdieron ellos».

La coincidencia de la tragedia con el Día de Europa añade una capa simbólica inesperada a un sábado que estaba previsto como jornada de celebración institucional y actos de campaña. Hoy 9 de mayo se conmemora el 76 aniversario de la Declaración Schuman que sentó las bases de la integración europea, y los actos programados —izado solemne de la bandera europea en la Plaza de la Villa de Madrid a las 12:00, ceremonia en el Parlamento Europeo de Bruselas, eventos en Barcelona, Torrevieja, Calp y todas las capitales de provincia— se celebrarán con un tono inevitablemente ensombrecido por el duelo. En Huelva, el acto del Día de Europa previsto en la Plaza de las Monjas ha sido sustituido por un minuto de silencio que se guardará a las 12:00 en la puerta de la Comandancia de la Guardia Civil. Feijóo, que tenía previsto protagonizar el acto central del PP del Día de Europa en Ceuta junto a Dolors Montserrat, ha confirmado que mantendrá su agenda en la ciudad autónoma pero que dedicará los primeros minutos de su intervención a los agentes fallecidos. La jornada de este sábado se presenta así como un paréntesis extraño en el calendario político español: un día de luto que es también un día de Europa, un día sin campaña que es también un día de tensión judicial latente, un día de silencio institucional que es también un día en el que el crucero Hondius sigue acercándose a las costas de Tenerife y en el que los magistrados del Tribunal Supremo tienen sobre su mesa un fallo que puede cambiar el curso de la legislatura.

La investigación interna abierta por la Guardia Civil tiene un plazo inicial de 30 días para emitir conclusiones preliminares, pero las fuentes consultadas anticipan que el informe podría adelantarse ante la presión mediática y política. Los cuatro agentes supervivientes —dos de ellos en estado grave con traumatismos craneoencefálicos y politraumatismos, y los otros dos con fracturas y heridas de diversa consideración— serán interrogados en cuanto su estado médico lo permita, previsiblemente a lo largo de la próxima semana. El juez de instrucción de guardia de Huelva ha abierto diligencias previas de oficio y ha solicitado a la Guardia Civil la remisión de los registros de radar, las comunicaciones por radio entre las lanchas y la patrullera nodriza, los informes meteorológicos de la zona y el historial de mantenimiento de ambas embarcaciones. La narcolancha que originó la persecución no ha sido localizada, lo que sugiere que sus tripulantes aprovecharon el caos de la colisión para escapar en la oscuridad, posiblemente arrojando la carga al mar antes de cruzar de vuelta la frontera marítima. La Policía marroquí ha sido informada a través de los canales de Interpol y del Centro Mixto de Coordinación Policial de Algeciras, pero las fuentes diplomáticas consultadas no se muestran optimistas respecto a una cooperación operativa rápida. España amanece hoy con dos féretros envueltos en la bandera de la Guardia Civil, cuatro familias destrozadas, una campaña electoral suspendida y una pregunta que ningún político ha sido capaz de responder de forma convincente desde Barbate: ¿cuántos agentes más tienen que morir en el mar para que la lucha contra el narcotráfico deje de ser un problema de titulares y se convierta en una prioridad presupuestaria real?

¿Qué te ha parecido esta pieza?

Siguiente en Tribunales →Una nueva denuncia por agresión sexual señala al alcalde de Algeciras, que no dimite
¿Tienes información para ampliar esta noticia? Escríbenos por el canal para informantes — protegemos a las fuentes.¿Error en este artículo? → Infórmanos

Comentarios

Comentas como Anónimo — seudónimo generado localmente, sin cuenta
0/1000

Cargando la conversación…

Los comentarios son anónimos. El Hemiciclo no registra IPs ni vincula comentarios a cuentas de usuario. Tu seudónimo y tus comentarios se guardan solo en este dispositivo. Conexión cifrada (HTTPS).

Sigue leyendo en El Hemiciclo