Las pesquisas situarían a Lüderwaldt en el centro del presunto homicidio, un enfoque que modifica sustancialmente una causa que hasta este momento concentraba toda su atención en una sola persona investigada. El procedimiento se encuentra todavía en fase de instrucción y ninguna de las dos personas mencionadas ha sido procesada ni acusada formalmente.
Isak Andic, fundador de la cadena de moda Mango, murió en diciembre de 2024 tras precipitarse por un desnivel en Barcelona durante una excursión familiar en la que también participaba su hijo Jonathan. Lo que en un primer momento se trató como un accidente derivó, con el avance de la instrucción, en una investigación penal centrada en Jonathan Andic como posible responsable de la muerte de su padre.
La causa se tramita en un juzgado de instrucción, el órgano competente para determinar si existen indicios suficientes para elevar el procedimiento a juicio oral o, por el contrario, archivarlo. En este estadio procesal, la condición de investigado no implica responsabilidad penal: el siguiente escalón solo se alcanza si la jueza instructora aprecia indicios racionales de criminalidad tras valorar el conjunto de la prueba practicada.
La magistrada que instruye el caso ha convocado a 32 testigos en lo que se considera la fase clave del procedimiento, un trámite orientado a esclarecer si existen elementos suficientes para dar ese paso. La ampliación del foco investigador hacia Lüderwaldt se enmarca en ese mismo proceso de recopilación de testimonios y pruebas que deberá sustentar, o descartar, la hipótesis de una actuación conjunta en la muerte del empresario.
El fallecimiento de Isak Andic conmocionó al sector de la moda español, dado el peso de Mango como una de las grandes compañías textiles fundadas en España durante los años ochenta. La instrucción judicial se mantiene al margen de la actividad empresarial del grupo y se circunscribe a las circunstancias de la muerte del fundador y al papel que habrían desempeñado las personas de su círculo más cercano.
La incorporación de una segunda persona investigada no implica que ambas vayan a enfrentarse a los mismos cargos ni que el desenlace de la instrucción sea idéntico para cada una. La decisión final sobre si Jonathan Andic —y, en su caso, Lüderwaldt— afronta juicio dependerá de la valoración que la jueza realice una vez concluida la fase testifical.
Otras causas penales de actualidad atraviesan fases similares de instrucción previa a una eventual apertura de juicio, como el procedimiento en el que la jueza de la Audiencia Nacional exige al Gobierno desclasificar documentos de Ceuta, también pendiente de resolución judicial. En el caso Mango, el testimonio de los 32 citados marcará si la causa avanza hacia el juicio oral o se encamina al archivo.