Los datos de los arrestos constatan la juventud de los alborotadores. La mayoría de los menores tienen entre 16 y 17 años, aunque hay alguno de 14, y pasarán a disposición judicial. Del total de detenidos solo dos tenían antecedentes y únicamente seis son mujeres, un perfil que según la comisaria rompe con el patrón habitual de las protestas que terminan en altercados en la capital catalana.
Catà subrayó que la concentración no respondió al esquema de otras manifestaciones conflictivas, en las que la protesta transcurre de forma pacífica y solo al final un grupo reducido protagoniza disturbios. En este caso, los cerca de 500 jóvenes congregados en plaza Catalunya comenzaron a atacar a los agentes y a prender fuego a contenedores nada más reunirse. "No fue una manifestación como las que estamos acostumbrados", destacó la comisaria, que admitió la sorpresa de la policía ante la "beligerancia" de los jóvenes.
Los Mossos levantaron además 68 actas administrativas tras decomisar armas blancas, espráis y material pirotécnico. Los Bomberos sofocaron 33 incendios provocados en mobiliario urbano y contenedores a lo largo de la noche, mientras 14 agentes resultaron heridos, cuatro de ellos de gravedad, según el balance del cuerpo.
La investigación se centra ahora en el origen de la convocatoria. La comisaría de información del cuerpo monitorizaba un grupo de cuentas en TikTok identificado como "Blocus Barcelona", que según Catà tuvo como objetivo captar a los jóvenes no para manifestarse, sino para cometer actos delictivos. La llamada saltó después a grupos cerrados de Telegram y WhatsApp.
Catà avanzó que, al margen de la puesta a disposición judicial, los Mossos emprenderán un trabajo de investigación que calificó de "ingente" para esclarecer el funcionamiento de esos grupos organizados. La condición de menor de la mayoría de los implicados determinará que buena parte de los expedientes se tramiten ante la jurisdicción de menores, regulada por la Ley Orgánica 5/2000, que prevé respuestas educativas distintas a las penas de adultos.
La comisaria descartó que los detenidos procedieran de Francia y respondió a las acusaciones de la líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriol, que había señalado a los arrestados como extranjeros. "No sé de dónde ha sacado esta información porque los detenidos son gente que vive en Catalunya", replicó Catà.
La respuesta policial también fue criticada por el gremio de restauración, que tildó el dispositivo de "insuficiente" ante la magnitud de los saqueos. Catà defendió la actuación argumentando que la propia falta de organización de los jóvenes, que se dividieron rápidamente en grupos aleatorios, dificultó la contención de los altercados. La captación de participantes mediante redes sociales no es nueva: en septiembre de 2017 los disturbios de Barcelona en torno al referéndum ya se coordinaron por canales digitales, y la conflictividad vinculada a convocatorias en plataformas abiertas se ha repetido en otros episodios recientes, como el desalojo que dejó 19 ertzainas heridos en Vitoria.
"No se manifestaron para reclamar derechos, bajaron a plaza Catalunya para lesionar a policías, romper el mobiliario urbano y causar desperfectos en establecimientos", aseveró la comisaria jefa de los Mossos d'Esquadra, Sílvia Catà.
