Los agentes que vigilaban los accesos al recinto identificaron al individuo y, como medida preventiva durante la intervención, le colocaron los grilletes. Se trata de un procedimiento cautelar habitual cuando se localiza un objeto potencialmente peligroso en las inmediaciones de un evento con presencia de figuras públicas y alta concentración de personas.
El operativo desplegado en Palma superaba el centenar de agentes, entre policías uniformados, efectivos de paisano distribuidos entre los asistentes y personal de seguridad privada. Abascal tenía prevista su llegada al recinto a las 12:05 horas del sábado, y la intervención sobre el sospechoso se produjo antes de ese momento, cuando los agentes todavía controlaban los movimientos de quienes se acercaban a la zona.
Tras la identificación, el hombre quedó en libertad y fue propuesto para sanción administrativa. Los agentes consideraron que, en principio, no existían pruebas suficientes para sostener que portara el arma con intención de atentar contra el dirigente de Vox. La sola presencia de una navaja oculta cerca de un acto político no acredita por sí misma un plan de agresión, por lo que el episodio no puede calificarse como un intento de atentado.
El marco legal que ampara este tipo de actuaciones es la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana, que faculta a los agentes a realizar identificaciones y cacheos preventivos cuando existen indicios de riesgo para personas o bienes en espacios públicos. La tenencia de armas blancas ocultas en la vía pública puede ser objeto de sanción administrativa conforme a esa misma norma, sin que ello implique necesariamente la apertura de diligencias penales si no se acredita intencionalidad delictiva.
El episodio vuelve a poner el foco en la seguridad en torno a los actos públicos de Abascal. En febrero de 2022, el presidente de Vox resultó herido leve en una ceja tras recibir el impacto de un objeto durante un acto en Sestao (Vizcaya), un incidente que figura entre los que han llevado a reforzar los dispositivos en sus mítines. Esos operativos suelen incluir un perímetro amplio, control de accesos y coordinación entre Policía Nacional, policía local y seguridad privada contratada por el partido. En paralelo, otros asuntos de seguridad interior, como la vulnerabilidad del bombín central ante los robos, han ocupado espacio informativo en las últimas semanas.
El mitin de Abascal en Palma se desarrolló según lo previsto tras la intervención policial, sin que se registraran incidentes adicionales durante el acto.