Estados Unidos reclama a Chambers por presuntos delitos de blanqueo de capitales, disturbios y conspiración para cometer disturbios, según consta en la solicitud de extradición que estudia la Audiencia Nacional. El millonario activista, detenido en Ibiza el pasado agosto, se definió a sí mismo como "defensor de los derechos humanos" frente a los cargos que se le imputan.
Schnabel sostiene que el proceso judicial contra su marido responde a un patrón más amplio de hostigamiento hacia las voces críticas con la política exterior estadounidense respecto a Gaza. "La persecución a propalestinos es una obsesión de Trump", declaró la actriz, que vincula directamente el caso de su pareja con la agenda del actual inquilino de la Casa Blanca.
"Existe una creciente represión y una ola de fascismo bajo el mandato de Trump", afirmó Stella Schnabel, actriz y productora, esposa de James Chambers.
La Audiencia Nacional es el órgano competente para resolver las solicitudes de extradición cursadas por terceros países cuando el reclamado se encuentra en territorio nacional, conforme al procedimiento de la Ley de Extradición Pasiva de 1985. El tribunal debe valorar si los hechos imputados constituyen delito en ambas jurisdicciones —el principio de doble incriminación— y si concurren garantías procesales suficientes antes de autorizar la entrega.
Chambers permanece en prisión provisional desde julio mientras se sustancia el proceso, una situación que Schnabel describe como insostenible para la familia, dado que el matrimonio espera su segundo hijo en común. La actriz insiste en que su marido actuó siempre dentro del marco del activismo pacífico y rechaza que sus acciones puedan equipararse a los delitos que recoge la petición estadounidense.
El sistema español no entrega a reclamados cuando aprecia que la petición encubre una persecución por motivos políticos o de opinión, una cláusula clásica del derecho de extradición que los tribunales han aplicado en casos sonados, como la negativa a entregar a Estados Unidos activistas o disidentes cuando se alegaba móvil político. Sobre ese terreno jurídico pivota la defensa de Chambers, que atribuye la reclamación a su posicionamiento sobre Gaza.
El proceso se desarrolla en paralelo a otros frentes en los que Washington mantiene un papel activo, como las negociaciones entre Rusia y Ucrania previstas en Abu Dabi los días 10 y 11 de noviembre bajo mediación estadounidense.
La Audiencia Nacional no ha fijado públicamente una fecha para resolver sobre la solicitud, por lo que Chambers continúa en prisión provisional en Aranjuez mientras su defensa prepara los argumentos contra la entrega a Estados Unidos.
