Los hechos que abrieron la causa se remontan a la madrugada del pasado domingo 9 de agosto, en plena celebración de las fiestas patronales de Alaró. Según consta en la denuncia y en el atestado policial, el menor se encontraba junto a varios amigos, todos ellos jóvenes futbolistas, en la Plaça de la Vila. Para alejarse de la zona más concurrida, el grupo se desplazó hacia los soportales próximos al edificio consistorial.
Fue en ese punto donde, de acuerdo con la denuncia, irrumpió un grupo de jóvenes procedente de Binissalem. Uno de los presuntos agresores habría golpeado con el puño al menor de 16 años, un impacto de tal intensidad que le hizo perder tres piezas dentales y le provocó lesiones de consideración en la boca. El joven, junto a uno de sus amigos, logró huir bordeando el Ayuntamiento hasta el puesto de control de la Policía Local, donde pidió auxilio.
Mientras ambos se ponían a salvo, otros integrantes del grupo de futbolistas habrían sufrido también agresiones, con contusiones y diversas lesiones, según recoge el atestado. La gravedad de las heridas del menor obligó a trasladarlo al Hospital Universitari Son Espases, donde fue atendido por el traumatismo facial y la pérdida de piezas dentales.
A partir de esa denuncia se abrió una investigación en la que, según la información disponible, no se ha identificado con nombre y apellidos a ningún investigado ni se ha adoptado medida cautelar alguna. El procedimiento se encuentra en su fase inicial, centrada en la identificación de los presuntos participantes y en la toma de declaraciones a testigos y a los propios menores agredidos.
Un episodio previo en Semana Santa
La investigación ha cobrado una dimensión distinta después de que hayan salido a la luz nuevos datos sobre un episodio de violencia anterior, ocurrido durante la pasada Semana Santa en el mismo municipio de Alaró. Aquella pelea fue denunciada en su momento y existen imágenes grabadas durante el enfrentamiento que, según la información recabada, han sido aportadas a la causa que ahora se investiga.
Diferentes testimonios recogidos apuntan a que, en aquel episodio, el grupo que resultó agredido estaba formado por adolescentes procedentes de Marratxí, uno de los cuales sufrió heridas. La instrucción deberá determinar qué ocurrió exactamente aquella noche, quiénes intervinieron y si existe alguna relación entre los hechos de entonces y los del pasado 9 de agosto.
Varios testigos sostienen que algunas de las personas relacionadas con la pelea de Semana Santa podrían coincidir con quienes están siendo investigados ahora por la agresión durante las fiestas. Se trata, por el momento, de una hipótesis que los investigadores deberán confirmar o descartar mediante el cotejo de testimonios, imágenes y otras diligencias, sin que exista todavía una conclusión oficial al respecto.
Los relatos recabados en torno a ambos episodios describen la posible existencia de un grupo de adolescentes que habría protagonizado distintos enfrentamientos con jóvenes de otros municipios de Mallorca. Algunos testigos han llegado a emplear la expresión «ir de cacería» para referirse a ese comportamiento, una descripción que procede exclusivamente de testimonios particulares y que en ningún caso constituye, por ahora, una calificación jurídica de la Guardia Civil ni de la autoridad judicial.
Los investigadores deberán esclarecer si detrás de estos episodios existe efectivamente un mismo grupo, si en ambos casos participaron las mismas personas y qué papel concreto habría desempeñado cada una de ellas. De confirmarse una relación entre los hechos, la instrucción podría ampliarse para incorporar el episodio de Semana Santa, en función de lo que determine la autoridad judicial competente.
Un procedimiento con reglas propias para los menores
Al tratarse de menores de edad, cualquier eventual responsabilidad penal se dirimiría ante la Fiscalía de Menores y el juzgado de menores competente, conforme a la Ley Orgánica 5/2000, reguladora de la responsabilidad penal de los menores. Esta norma establece un régimen procesal y sancionador distinto al de los adultos, con medidas orientadas a la reeducación y la posibilidad de medidas cautelares específicas cuando el juzgado las considere necesarias. La Fiscalía de Menores dirige la instrucción en estos casos, a diferencia del régimen general aplicable a los adultos.
Las agresiones grupales entre adolescentes vinculadas a fiestas patronales no son infrecuentes en distintos puntos de España, si bien rara vez alcanzan la repercusión de este caso. Ni la Fiscalía de Menores ni las familias de los menores investigados han efectuado, según la información disponible, valoraciones públicas sobre una posible vinculación entre ambos episodios, un extremo que blinda por igual la presunción de inocencia de todas las partes señaladas.
Según la información recabada, la Guardia Civil prepara nuevas diligencias en los próximos días, que podrían incluir la toma de declaración a nuevos testigos y la citación de otros menores relacionados con ambos episodios. No consta, por el momento, que se hayan producido detenciones ni que exista una fecha fijada para que la causa avance a una fase más avanzada de instrucción.
El desarrollo del procedimiento dependerá en gran medida de la capacidad de los investigadores para acreditar la participación individual de cada joven señalado, un extremo especialmente delicado tratándose de menores y en el que el principio de presunción de inocencia obliga a extremar la prudencia hasta que exista una resolución judicial firme.

