De los ocho detenidos, dos son de nacionalidad española, uno argentino, otro francés y dos marroquíes. A todos se les atribuye pertenencia a organización criminal, además de los presuntos delitos de tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas, robo y hurto de vehículos y falsedad documental.
Las detenciones se repartieron entre varios puntos del litoral mediterráneo: tres en Cullera, dos en Marbella, dos en Torremolinos y una en Gerona. La dispersión refleja la estructura de la red, que operó con bases diferenciadas en Valencia, Málaga y Cataluña.
La organización utilizó domicilios en las provincias de Valencia y Málaga como destinos intermedios para distribuir, almacenar y preparar partidas de droga antes de enviarlas a su destino final en Francia, mientras la sustancia procedía de Portugal, según la Policía Nacional. Este tránsito ibérico hacia el mercado francés es habitual en el narcotráfico que opera en las fachadas atlántica y mediterránea de la península.
Para el transporte, los investigados recurrieron a vehículos de alta gama sustraídos principalmente en Francia y Bélgica, elegidos por su capacidad y cilindrada para emprender la huida en caso de detectar un seguimiento policial o la presencia de organizaciones rivales dedicadas también al tráfico de estupefacientes. La investigación la desarrollaron de forma conjunta la Unidad de Droga y Crimen Organizado (UDYCO) de Valencia y su homóloga de Torremolinos-Benalmádena, en Málaga.
Los agentes registraron a lo largo del pasado septiembre seis domicilios y un local, dos de ellos en la provincia de Valencia, al menos uno en Cullera, donde finalmente se halló la droga. Además de las más de tres toneladas de narcóticos, la Policía Nacional intervino un fusil, 13.000 euros en efectivo, cinco vehículos, 14 juegos de placas de matrícula falsas, troqueladores y soportes para placas, inhibidores de señal y documentación de identidad falsificada.
El material incautado —armamento, dinero en metálico, vehículos de gama alta y documentación falsa— apunta a una estructura con capacidad logística para sostener envíos de volumen considerable, aunque la instrucción judicial deberá determinar el alcance real de la organización y el papel de cada investigado. Operativos de similar envergadura son recurrentes en la fachada mediterránea: en septiembre, la Audiencia de Sevilla trató otra causa de impacto, el juicio por el brote de listeria aplazado al 23 de noviembre.
El procedimiento se encuentra en fase de instrucción tras los registros de septiembre, con tres de los ocho detenidos ya en prisión por decisión judicial mientras continúa la investigación sobre el resto de la estructura señalada por la Policía Nacional.
