La protesta, convocada a través de redes sociales durante la tarde tras conocerse el balance de víctimas, reunió a cientos de personas frente a la sede ministerial. Los manifestantes dirigieron sus consignas tanto contra la gestión del titular de Transportes como contra el conjunto del Ejecutivo, con gritos como «Óscar Puente asesino» y otros que cuestionaban la legitimidad del Gobierno. También reclamaron la dimisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
«Ésto no es un Gobierno», corearon varios manifestantes durante la concentración ante el Ministerio de Transportes.
Los efectivos policiales recibieron la orden de desalojar la zona cuando algunos asistentes empezaron a lanzar bengalas y a volcar cubos de basura, según recogió el programa Horizonte. Las cargas disuasorias se extendieron a la calle Zurbano, donde se repitió el lanzamiento de objetos. El uso de gases lacrimógenos por parte de los agentes provocó una estampida entre los concentrados.
En cuestión de minutos, la Castellana quedó despejada, con pequeños grupos dispersos por las calles adyacentes. La movilización, que se prolongó cerca de dos horas antes de su disolución, se enmarca en una oleada de convocatorias difundidas en redes sociales a lo largo de la tarde para exigir responsabilidades al Gobierno por el accidente ferroviario.
El choque de Urda, el peor siniestro ferroviario en España desde el descarrilamiento del Alvia en Angrois (Santiago de Compostela), que dejó 80 muertos en julio de 2013, cortó la alta velocidad entre Madrid y Andalucía y ha desatado una ola de reacciones políticas. La presión sobre el departamento se concentra en la figura de Puente, señalado directamente por los convocantes.
El ministro de Transportes había acompañado a Sánchez tras el accidente, según la crónica sobre cómo Puente recuerda su amistad con el presidente desde Valladolid. La gestión del siniestro y la seguridad de la red ferroviaria también han generado críticas en el ámbito mediático, como las recogidas en la pieza Vallés, sobre Urda: «Nuestros trenes eran seguros, rápidos y puntuales. Ya no».
La investigación del accidente corresponde a la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios, organismo adscrito al Ministerio de Transportes encargado de determinar las causas técnicas de los siniestros en la red española. El balance de al menos 68 víctimas mortales que arrojan las primeras pesquisas marcó el tono de una jornada que terminó con la Castellana despejada tras casi dos horas de concentración.