La investigación corrió a cargo de la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) y se abrió tras la denuncia de la víctima, residente en la región de Murcia. La mujer relató que contactó con el hombre por la plataforma de citas y acordó verse con él en la vivienda. Una vez allí, ingirió el líquido que le ofreció el sospechoso y, a los pocos minutos, empezó a experimentar síntomas que los agentes calificaron como compatibles con una posible sumisión química.
«Mareos, desorientación y pérdida de fuerza muscular», recogen los informes policiales sobre el estado de la víctima tras ingerir la bebida.
Tras varias horas en ese estado, la mujer recuperó parcialmente sus capacidades y logró abandonar el inmueble, aunque con serias dificultades y sin conocer la ubicación exacta del lugar debido a su situación. Pese a ello, consiguió desplazarse hasta el centro sanitario más cercano, donde fue atendida.
El uso de una identidad ficticia en la aplicación dificultó inicialmente la localización del sospechoso. La UFAM logró finalmente identificarlo y detenerlo este jueves. El arrestado acumula varios antecedentes policiales por delitos anteriores, según el cuerpo, aunque de momento no ha trascendido su edad.
Los investigadores tratan ahora de determinar si el hombre aprovechó deliberadamente el estado de vulnerabilidad de la víctima, presuntamente inducido por una sustancia administrada sin su conocimiento, para cometer la agresión sexual. La línea de trabajo pasa por reconstruir la secuencia de hechos desde el primer contacto por la aplicación hasta el momento en que la mujer logró salir del domicilio.
La sumisión química está contemplada en el Código Penal como agravante de los delitos contra la libertad sexual: el artículo 180 eleva la pena cuando la víctima se halla anulada por el uso de fármacos, drogas o cualquier sustancia que suprima su voluntad. El caso se suma a otros procedimientos abiertos por la Policía Nacional en torno al uso de aplicaciones de citas como vía de contacto previa a presuntas agresiones facilitadas por sustancias, entre ellos la investigación por el intento de agresión a la jueza Biedma que instruye el juez Pedraz, aunque de distinta naturaleza.
Las medidas judiciales que se adopten contra el detenido todavía no han trascendido. Como investigado, mantiene intacta su presunción de inocencia mientras no exista un pronunciamiento judicial que determine si hay indicios suficientes para formalizar cargos por agresión sexual y suministro de sustancias sin consentimiento.