Las pesquisas incluyen el visionado de las cámaras de seguridad de todo el complejo hospitalario y el análisis de las entradas, salidas y pases de acceso al centro. Los investigadores están además triangulando teléfonos móviles para reconstruir los movimientos de las personas que pudieron tener contacto con la paciente en las horas previas al hallazgo del cuerpo.
Según informó el Área de Salud de Ibiza y Formentera, la mujer había presentado un episodio de cierta agitación con riesgo para su propia integridad y la de otros pacientes y trabajadores del centro. Ante esa situación, el personal sanitario aplicó medidas de contención mecánica y farmacológica siguiendo, según el propio servicio público de salud, las indicaciones asistenciales previstas para este tipo de episodios.
En torno a media mañana del sábado, durante una de las visitas de control, los profesionales sanitarios encontraron a la paciente sin vida en su habitación, según trasladaron desde el hospital a los investigadores. El personal médico inició maniobras de reanimación que resultaron infructuosas. A continuación se activaron los protocolos correspondientes y se dio aviso a la Policía Nacional y al juzgado de guardia, que abrió las diligencias.
El caso permanece en fase de instrucción y no existe, por el momento, ninguna hipótesis policial confirmada sobre las circunstancias del fallecimiento. La reconstrucción de las últimas horas de la mujer es la prioridad del Grupo de Homicidios, que trabaja sobre los registros de acceso al centro y las comunicaciones telefónicas de su entorno inmediato para determinar si hubo algún tipo de intervención externa durante el tiempo en que estuvo sola en su habitación.
La causa se tramita con estricta reserva, sin que trasciendan más detalles sobre el estado de salud general de la víctima antes de su ingreso ni sobre el resultado de las primeras pruebas practicadas. En casos de muerte no aclarada en un centro sanitario, el juzgado de guardia ordena habitualmente la autopsia forense, cuyo resultado suele resultar determinante para orientar la investigación hacia una causa natural o hacia la eventual actuación de terceros.
No es la primera vez este año que el Hospital Can Misses aparece vinculado a un episodio grave: el pasado mes de mayo, una paciente con cáncer sufrió una agresión sexual de madrugada, cometida presuntamente por un hombre procedente de un asentamiento chabolista próximo al recinto. Las diligencias por la muerte de la mujer de 64 años siguen abiertas en el juzgado de guardia de Ibiza.


