El título de Electronic Arts se desvinculó del nombre FIFA en 2023, tras romper el acuerdo con el organismo que rige el fútbol mundial, un divorcio que obligó a rebautizar la franquicia como EA Sports FC. Aquel cambio no alteró su posición dominante: pese a perder la marca histórica, el videojuego conservó los contratos con clubes, ligas y jugadores que sostienen su atractivo, desde la Liga española hasta la Premier League inglesa.
Esa hegemonía empieza a tener matices. Frente a la nueva entrega aparecen rivales que hasta hace poco no competían en el mismo terreno de exigencia gráfica y jugable. El más señalado es 'Captain Tsubasa 2: World Fighters', continuación del videojuego basado en el manga y anime japonés popularizado en España como 'Oliver y Benji', que ha logrado situar a sus protagonistas de ficción como alternativa frente a futbolistas reales como Mbappé, Putellas o Haaland, presentes en el contenido de 'EA Sports FC 27'.
La presencia de estrellas como Kylian Mbappé, que en paralelo hace campaña por el Balón de Oro mientras el Real Madrid arranca de forma irregular esta temporada, sigue siendo uno de los principales reclamos de la franquicia. La compañía combina el fichaje de futbolistas de primer nivel con licencias de competiciones de todo el mundo, una estrategia que le ha permitido mantener durante más de dos décadas el liderazgo en ventas del género deportivo, incluso en años de transición como el del cambio de marca.
El nuevo capítulo llega en un momento en que el fútbol real y el virtual se entrelazan cada vez más en la conversación pública. Nombres propios del deporte, como el propio Mbappé, protagonizan gestos fuera del terreno de juego con repercusión comparable a la de sus actuaciones deportivas, como explicó el delantero al justificar por qué no vistió la camiseta de apoyo a Ceuta. Esa exposición constante alimenta el negocio de los videojuegos que los retratan.
La disputa con 'Captain Tsubasa'
Durante años, la ausencia de competidores creíbles permitió a la saga de EA imponer condiciones casi sin resistencia, tanto en precio como en el ritmo de novedades introducidas cada temporada. La irrupción de producciones como la de 'Captain Tsubasa', con una base fiel al manga original de los años ochenta y una comunidad que ha crecido en plataformas digitales, plantea por primera vez en mucho tiempo una disputa real por la atención del público aficionado al fútbol virtual.
El lanzamiento coincide con una temporada futbolística que combina protagonistas dentro y fuera del videojuego. Mientras el Real Madrid de Mbappé busca corregir su irregularidad en las competiciones europeas, otros nombres del fútbol español viven momentos relevantes, como el joven Roberto Fernández, que ha pasado del benjamín de Puente Genil a debutar con la selección española en Wembley, historias que la industria del videojuego trata de capitalizar incorporando a sus plantillas virtuales a las nuevas generaciones de futbolistas.

