La convocatoria llega en el parón más largo que se recuerda en mitad de una temporada, y para Estrada, técnico de Roberto durante sus dos cursos de benjamín en el Salerm Puente Genil, no supuso una sorpresa. El exentrenador guarda memoria de un episodio que sitúa en el Santiago Bernabéu, adonde llevó al equipo como premio tras quedar cuartos en Primera Provincial de benjamines. Roberto, de niño aficionado del Real Madrid, viajó a cargo de su técnico porque sus padres no pudieron acompañarle.
«Ese día lo llevé a mi cargo porque sus padres no pudieron venir. Él me recuerda ahora que, ahí en el Bernabéu, le dije: 'Tú vas a jugar aquí como profesional de Primera División'. No me acordaba de esas palabras, pero él sí», relata Julián Estrada, exentrenador de Roberto en el Salerm Puente Genil.
Estrada describe a un niño con condiciones que ya destacaban a los ocho años: uso de ambas piernas, altura y fuerza superiores a las de sus compañeros y una capacidad de repetir esfuerzo que llamó pronto la atención de otros clubes. «Cuando se cansaba el centrocampista que tenía, lo ponía en el centro del campo porque era fuerte y más alto que los demás», recordó. La llamada de Luis de la Fuente no le sorprendió por el carácter del jugador.
«Si te digo la verdad, no, porque, además de reunir muchas condiciones del fútbol, también era muy humilde, obediente, disciplinado… Nunca quitaba la pierna», afirma Julián Estrada.
El descenso del Málaga y la apuesta por la cantera
Tras pasar por Córdoba, Sevilla y de nuevo Córdoba en categorías inferiores, Roberto llegó al Málaga, donde debutó en Segunda División antes de salir cedido al filial del Barcelona. El descenso del club andaluz a Primera Federación marcó un punto de inflexión que Pellicer, entrenador del Málaga hasta la llegada de Juanfran Funes hace menos de un año, recuerda con detalle. El director deportivo Loren Juarros y él mismo apostaron por la cantera pese a las dudas externas.
«Él en pretemporada no marcó ni un gol y toda la gente (afición, prensa…) decía que había que firmar otro delantero», recuerda Sergio Pellicer, exentrenador del Málaga.
El club fichó a Dioni, entonces máximo goleador histórico de Primera Federación, como referencia, pero fue Roberto quien terminó la temporada con 20 goles y contribuyó al ascenso. Pellicer atribuye ese salto a un trabajo específico en entrenamientos extra sobre la finalización, una mejora que el jugador ha trasladado después al Espanyol, donde ha marcado esta temporada contra el Rayo Vallecano y la Real Sociedad.
«Lo que ha marcado su mejora individual ha sido la eficacia en la finalización. Define de una manera muy clínica, al primer toque», explica Sergio Pellicer, exentrenador del Málaga.
Después de su paso por el filial del Barcelona, el Málaga y el Sporting de Braga, Roberto recaló en el Espanyol, club con el que ha llamado la atención del seleccionador tras completar las categorías inferiores de España. Su debut se produciría en un calendario nacional cargado, en una jornada europea en la que la Real Sociedad debutó en la Europa League ante el Bournemouth y con el Barcelona líder tras golear 7-2 al Racing.
Pellicer, que asegura conservar vídeos de entrenamientos personalizados con el delantero, insiste en que su margen de mejora sigue siendo amplio pese a la llamada a la absoluta.
«Su convocatoria con España es el premio a la constancia y el sacrificio. Vino aquí en una situación muy complicada. Siempre se puede mejorar y él quiere», afirma Sergio Pellicer.
