El documental recorre cuatro décadas de música y amistad entre los cuatro integrantes del grupo: el propio Summers, Javier Molina, Rafael Muñoz Gutiérrez y Daniel Mezquita Hardy. Los cuatro han mantenido una relación profesional y personal ininterrumpida desde los años ochenta, un hecho poco frecuente en una industria marcada por rupturas y reformulaciones de las bandas.
La historia de Hombres G se remonta a 1982, cuando Summers, Rafa Gutiérrez y Javier Molina coincidieron en un programa infantil navideño de Televisión Española. De aquel encuentro surgió una amistad que, un año después, con la incorporación de Daniel Mezquita, se transformó en proyecto musical. Antes de adoptar su nombre definitivo, el grupo tocó bajo la denominación Los Bonitos Redford y publicó sus primeros temas vinculados a Los Nikkis y a la discográfica Lollipop.
El cambio de nombre llegó con la inspiración de los G-Men, los agentes protagonistas de una película de cine negro estadounidense estrenada en 1935 y protagonizada por James Cagney. Así nació Hombres G, una de las bandas que definieron la música española de los años ochenta con un repertorio que combinaba melodías pegadizas, historias sentimentales y un marcado sentido del humor.
Temas como 'Devuélveme a mi chica', 'Marta tiene un marcapasos', 'El ataque de las chicas cocodrilo' o 'Voy a pasármelo bien' se convirtieron en parte del imaginario colectivo de varias generaciones, trascendiendo la época en la que fueron compuestos.
El origen de «Sufre mamón»
Entre todos sus éxitos, 'Devuélveme a mi chica' —conocida popularmente como 'Sufre mamón' por una de las frases de su estribillo— tiene un origen personal que Summers ha relatado en diferentes ocasiones. «Yo tenía una novia y me dejó por un niño pijo que tenía un Ford Fiesta blanco y un jersey amarillo», explicó el cantante al recordar el episodio que inspiró la canción.
La situación se complicó cuando Summers supo que aquella expareja acudiría con su nueva pareja a uno de los conciertos del grupo. La respuesta fue convertir el despecho en una composición.
«Entonces unos días antes, tres o cuatro días, me puse en casa y escribí la canción por joderles solo», recordó David Summers, cantante de Hombres G.
La canción se convirtió en uno de los grandes himnos de la banda y continúa formando parte de su repertorio en directo décadas después de su composición original. El momento vital actual de Summers también está marcado por una etapa personal distinta: el cantante contrajo matrimonio en segundas nupcias con Christine Cambeiro, profesora de inglés, tras su separación de su primera mujer. Esa perspectiva, sumada a la mirada retrospectiva que propone el documental, da contexto a la frase que Summers eligió como carta de presentación en redes, la misma con la que resume ahora más de cuarenta años subido a los escenarios. La industria que recorrió, aquella de la que también se nutren hoy acuerdos como la incorporación de películas de Filmin al catálogo de Netflix, ha cambiado casi por completo desde que el grupo debutó.

