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Detenido en Roma un hombre de 32 años por secuestrar, violar y robar a una mujer

Los Carabinieri hallaron parte de las joyas sustraídas en su registro; el sospechoso permanece en prisión preventiva en la cárcel de Rebibbia.

Por Redacción de El Hemiciclo·
2 min de lectura
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Un hombre de 32 años y origen congoleño ha sido detenido en Roma como presunto autor de un secuestro, una agresión sexual y un robo cometidos contra una mujer italiana de 56 años en su propia vivienda del barrio de Monti, en el centro de la capital. El sospechoso, ya conocido por las autoridades, permanece en prisión preventiva en el centro penitenciario de Rebibbia mientras avanza el procedimiento judicial.

Los hechos se remontan a la noche del 5 de julio, cuando la víctima regresaba a su domicilio en el céntrico distrito romano de Monti. De acuerdo con su denuncia, el hombre la abordó por la espalda cuando se disponía a entrar, la acorraló y la obligó a abrir la puerta para acceder junto a ella al interior de la vivienda.

Una vez dentro, el sospechoso habría agredido sexualmente a la mujer y, posteriormente, se habría apoderado de varios objetos de valor, entre ellos joyas y relojes, antes de huir del lugar. La víctima recibió atención médica en el servicio de urgencias del hospital Isola Tiberina-Gemelli, donde el personal sanitario realizó las pruebas correspondientes.

La investigación quedó en manos de los Carabinieri de la comisaría del Quirinal y de la unidad operativa de la Compañía Central de Roma. Los agentes cruzaron imágenes de cámaras de seguridad, testimonios recabados en la zona, pruebas biológicas, fotografías y otros indicios técnicos hasta concentrar las sospechas sobre el hombre de 32 años, cuyo domicilio se sitúa en el barrio romano de Trullo.

El registro de esa vivienda permitió a los investigadores recuperar parte de las joyas y los relojes sustraídos a la víctima, objetos que se incorporaron a las diligencias. Tras ese hallazgo se produjo la detención del sospechoso, que ingresó en la prisión de Rebibbia como presunto responsable de los delitos de agresión sexual, secuestro y robo, a disposición de la autoridad judicial.

El ordenamiento procesal italiano, como el español, configura la prisión preventiva como una medida cautelar destinada a evitar el riesgo de fuga, la destrucción de pruebas o la reiteración delictiva, sin que implique una declaración de culpabilidad. El detenido continúa, por tanto, en condición de investigado a la espera de que la instrucción avance.

El arresto se produce mientras el Gobierno de Giorgia Meloni impulsa un endurecimiento de su política migratoria, con un refuerzo de los controles fronterizos y de los procedimientos de expulsión de inmigrantes en situación irregular. En España, la Audiencia Nacional mantiene abiertas causas de perfil semejante, como la que investiga la avalancha migratoria registrada en Ceuta o la del detenido en Zaragoza por apuñalar a un menor, ambas en fase de instrucción.

La causa contra el hombre detenido sigue su curso ante la autoridad judicial de la capital italiana, que decidirá sobre su situación penitenciaria conforme avance la investigación.

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