La agresión se produjo alrededor de las 20.00 horas, cuando el menor se encontraba solo en la vía pública. El ahora detenido se aproximó y le pidió un mechero; ante la negativa, comenzó a increparle, y la discusión derivó en una persecución que terminó con el presunto agresor alcanzando a la víctima y atacándola repetidamente con un arma blanca antes de huir de la zona.
El menor logró desplazarse por sus propios medios hasta el Hospital Universitario Miguel Servet, donde fue atendido por los sanitarios. El informe médico incorporado después a la denuncia contabilizó 18 heridas repartidas por la cara, el cuello, el cuero cabelludo, la nuca, el tórax, la espalda y el brazo derecho, la mayoría compatibles con arma blanca. La dispersión y el número de las lesiones llevaron a los investigadores a orientar las pesquisas hacia una tentativa de homicidio y no hacia un delito de lesiones.
Los agentes de Policía Judicial de la Comisaría de Distrito Centro, encargados de la investigación, identificaron al sospechoso, sobre el que constan más de una decena de antecedentes policiales por hechos de naturaleza similar. Esa circunstancia fue determinante para su localización, que se produjo el jueves 10 de septiembre, cinco días después del ataque.
Un día más tarde, el detenido pasó a disposición del Tribunal de Instancia en funciones de guardia de Zaragoza, que lo investiga como presunto responsable de un delito de homicidio en grado de tentativa. El hombre continúa amparado por la presunción de inocencia mientras no se dicte una resolución judicial firme sobre su responsabilidad penal.
El homicidio en grado de tentativa, previsto en el Código Penal, se aplica cuando el autor realiza actos dirigidos a causar la muerte de otra persona sin llegar a consumarla, ya sea por causas ajenas a su voluntad o por la intervención de terceros. La pena puede rebajarse en uno o dos grados respecto a la del homicidio consumado, en función del grado de ejecución alcanzado y del peligro generado para la víctima.
La entrada en vigor de la Ley 1/2025 de eficiencia del servicio público de Justicia transformó los antiguos juzgados de instrucción en Tribunales de Instancia, órganos colegiados que asumen la fase de investigación de los procedimientos penales. Sobre esa estructura recae ahora la instrucción del caso de Zaragoza, que deberá determinar en fases posteriores si procede continuar el procedimiento y qué órgano asumiría el enjuiciamiento, en función de la calificación jurídica definitiva.
El arresto se enmarca en la actividad de las fuerzas de seguridad en Aragón, donde la Guardia Civil desarticuló recientemente una red de tráfico de drogas en Caspe. En paralelo, distintos cuerpos policiales han intensificado sus operaciones, como la reciente desarticulación por parte de la Guardia Civil de una red que enviaba droga por correo a 45 países.


