La agresión se produjo sobre las 21:45 horas en plena calle, cuando el procesado sorprendió al hombre justo después de que este aparcara su vehículo, según el escrito de acusación. Sin mediar palabra, se lanzó corriendo hacia él portando la herramienta, de 55 centímetros de largo y 8 de ancho, lo que llevó a la víctima a emprender la huida a pie de forma inmediata.
En la carrera, el hombre tropezó y cayó de bruces al suelo. Fue entonces, según el escrito fiscal, cuando el acusado se abalanzó sobre él y le propinó varios golpes en la cabeza con la llave inglesa, en lo que la Fiscalía califica como un ataque dirigido a acabar con su vida. El episodio solo se interrumpió cuando varios peatones que pasaban por la zona sorprendieron al agresor, que huyó corriendo y se deshizo del arma arrojándola en un solar cercano propiedad de una empresa local.
Las secuelas físicas descritas en la causa son de extrema gravedad. La víctima sufrió una herida incisocontusa en el cuero cabelludo de unos 20 centímetros que requirió 15 grapas de sutura, además de una fractura compleja biparietal con hundimiento, hemorragia extraaxial, hematoma epidural y neumoencéfalo. Los informes médicos, según el escrito de acusación, concluyeron que estas lesiones supusieron un compromiso vital real al afectar a centros neuronales y cardiorrespiratorios.
El perjuicio reconocido a la víctima asciende a nueve días de carácter grave y 81 de carácter moderado, con una secuela permanente consistente en una cicatriz parietooccipital de 15 centímetros y un ligero hundimiento craneal. Estos datos sustentan la calificación jurídica elegida por la Fiscalía, que encuadra los hechos en un delito de homicidio en grado de tentativa, la figura penal reservada a quien ejecuta actos dirigidos a matar sin lograr consumar el resultado por causas ajenas a su voluntad.
Además de la pena de prisión de nueve años, el Ministerio Público reclama una orden de alejamiento que impida al procesado aproximarse o comunicarse con la víctima a menos de 200 metros durante 15 años. A ello se suma una petición de indemnización de 14.010 euros en concepto de daños físicos y estéticos derivados de la agresión.
El artículo 138 del Código Penal castiga el homicidio con prisión de diez a quince años, pena que en grado de tentativa se rebaja en uno o dos grados, lo que explica la horquilla en la que se mueve la petición fiscal. La calificación por tentativa de homicidio, y no por lesiones, se apoya en el uso de un arma contundente sobre la cabeza y en el compromiso vital que los facultativos apreciaron en las heridas.
El procesado, que mantiene actualmente una relación sentimental con la ex mujer de la víctima, conserva la presunción de inocencia hasta que un tribunal dicte sentencia firme. El escrito de acusación abre la fase intermedia del procedimiento, previa a la apertura de juicio oral, en la que la defensa podrá presentar su propio escrito de calificación antes de que se fije fecha de vista.


