Sánchez rechazó cualquier restricción a los descendientes de exiliados que obtuvieron la nacionalidad al amparo de la llamada Ley de Nietos. «En una democracia, el derecho al voto no se prohíbe, se garantiza», sostuvo el presidente, que acusó a la oposición de rechazar desde el origen la norma de memoria.
«Sabéis que tanto el PP como Vox han presentado una denuncia para que no puedan votar 400.000 españoles a los que se les reconoció la nacionalidad española y, por tanto, su derecho a votar, que es uno de los principales derechos, si no el fundamental, en una democracia», declaró Pedro Sánchez, presidente del Gobierno y secretario general del PSOE.
El jefe del Ejecutivo recordó que ese colectivo ya ejerció el voto en comicios anteriores. «Ya votaron en 2023, votaron en 2024 y en 2025 también en las elecciones celebradas en Castilla y León», defendió, antes de cuestionar que la suspensión actual se ajuste a la Constitución.
El litigio se remonta a la aplicación de la Ley de Nietos, que amplió el acceso a la nacionalidad a descendientes de quienes salieron de España por el exilio franquista, con el consiguiente derecho al voto. El Tribunal Supremo ordenó suspender «los efectos electorales de la inscripción» en el censo de residentes ausentes (CERA) para los procesos electorales que se convocasen, a la espera de una sentencia firme, y reclamó a la Junta Electoral Central que trasladase de inmediato a los registros consulares la relación de nacionalizados bajo una instrucción que había extendido el beneficio a personas cuya salida de España no obedeció a motivos políticos.
Sánchez trasladó ese litigio al terreno simbólico al advertir sobre las consecuencias de una eventual confirmación judicial. «Los nietos de los exiliados del franquismo no van a poder votar y los nietos del régimen franquista sí van a poder votar», sostuvo ante los asistentes, reunidos en la Sala Turbinas del espacio La Térmica Cultural.
El presidente reabrió también el frente del voto por correo contra el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, que ha expresado dudas sobre el funcionamiento de Correos en el proceso. «Era presidente de Correos; se encargaba del voto por correo», recordó Sánchez, en referencia al paso de Feijóo por la presidencia de la Sociedad Estatal Correos y Telégrafos. «Ahora dice que no se fía de los directivos de Correos», añadió, antes de rematar: «En Feijóo no confía ni Feijóo». Defendió esa vía como garantía de participación: «Es importante no olvidar el derecho que tenemos los ciudadanos a votar por correo, porque si llenamos las urnas gana la gente; si no las llenamos, por supuesto, van a ganar los de arriba».
El acto contó con el líder del PSOE en León, Javier Cendón; la vicesecretaria general de los socialistas castellano-leoneses, Nuria Rubio, y el secretario general del PSOE de Castilla y León, Carlos Martínez. Acompañaron a Sánchez los ministros Óscar Puente, titular de Transportes, y Ana Redondo, titular de Igualdad, ambos vallisoletanos. Según cifras del PSOE, al mitin asistieron unas 2.000 personas, mientras otro millar quedó en el exterior por la limitación de aforo.
El mitin de Ponferrada se enmarca en la campaña hacia los comicios autonómicos del 29 de noviembre en Castilla y León, en los que el PSOE compite con un discurso que combina memoria democrática y participación electoral, un terreno en el que el partido ya cruzó reproches con la oposición sobre otros asuntos como la atribución gubernamental de la crisis de la vivienda a la etapa de Mariano Rajoy.
