La comedia que eligió para despedirse cuenta la historia de un delincuente de 70 años que se fuga de la prisión de San Quintín y emprende una serie de atracos a bancos junto a dos socios interpretados por Danny Glover y Tom Waits, mientras un detective le sigue el rastro. Redford explicó entonces que buscaba un cierre luminoso tras más de cincuenta títulos.
«Nunca digas nunca, pero he llegado a la conclusión de que esto es todo en lo que respecta a la actuación. Después de esto, trabajaré para mi jubilación. Llevo haciendo esto desde que tenía 21 años. Pensé: bueno, esto es suficiente. ¿Por qué no salir con algo muy alegre y positivo?», declaró Robert Redford a Entertainment Weekly durante la promoción de 'El viejo y la pistola' en 2018.
Debut en 1960 con 'Tall Story'
Redford había debutado en el cine con la adaptación de 'Tall Story' en 1960, pero el reconocimiento masivo llegó con 'Descalzos por el parque' (1967), junto a Jane Fonda, y se consolidó con 'Dos hombres y un destino' (1969), de George Roy Hill, su primer trabajo con Paul Newman. A esa etapa siguieron 'El candidato' (1972), 'Las aventuras de Jeremiah Johnson' (1972), 'Tal como éramos' (1973), con Barbra Streisand, y 'El golpe' (1973), de nuevo con Newman, cinta que ganó siete premios Oscar y le dio su única nominación como actor protagonista.
La década de los setenta lo situó entre las grandes estrellas de Hollywood con 'El gran Gatsby' (1974), junto a Mia Farrow, y 'Todos los hombres del presidente' (1976), sobre el caso Watergate, con Dustin Hoffman. En los ochenta protagonizó 'Memorias de África' (1985), con Meryl Streep y ganadora de siete Oscar, entre ellos el de mejor película, antes de abrirse paso también como director con 'El río de la vida' (1992), 'Quiz Show' (1994) y 'El hombre que susurraba a los caballos' (1998), que también protagonizó.
El Instituto Sundance y el cine independiente
Más allá de la interpretación, Redford fundó el Instituto Sundance, plataforma dedicada a dar oportunidades a producciones independientes mediante mentorías intensivas para directores noveles. Por sus programas pasaron cineastas que luego definieron buena parte del cine contemporáneo, entre ellos Quentin Tarantino, Steven Soderbergh, Ryan Coogler y Chloé Zhao, lo que convirtió a Redford en una figura tan relevante detrás de las cámaras como delante de ellas.
Su legado como estrella convive en la cartelera actual con otros nombres de Hollywood: la actriz Florence Pugh, de quien el director Pierre Bernardeau dijo que es la mejor actriz de su generación. A lo largo de su trayectoria, Redford recibió un Oscar, un premio BAFTA, cinco Globos de Oro y el premio Cecil B. DeMille, reconocimientos que sintetizan una carrera que combinó éxitos comerciales con el respaldo constante al cine de autor.
Su fallecimiento en septiembre de 2025 cerró una etapa en la industria que él mismo, según estas declaraciones, ya daba por concluida siete años antes, al rodar lo que consideraba su última gran actuación.
