El grupo operaba con un modus operandi fijo, según la investigación: cortaba el vallado perimetral de las parcelas para acceder y después forzaba puertas o ventanas de las viviendas. La Guardia Civil detectó un repunte de este tipo de robos en viviendas unifamiliares, algunas en urbanizaciones de alto poder adquisitivo, e inició entonces las pesquisas que han desembocado en la operación.
Los asaltos se concentraron en localidades como Barx, Simat, Montserrat, Montroi, Catadau, Alfarp, Torrent, Aldaia y Turís, donde la organización mostraba una notable movilidad geográfica. Los objetos sustraídos, principalmente herramientas de alta gama, se revendían presuntamente a través del mercado negro y de anuncios en plataformas de compraventa de segunda mano en internet.
El desenlace se produjo en la madrugada del pasado 30 de septiembre, cuando agentes del Puesto Principal de Llombay interceptaron el vehículo que utilizaba el grupo justo después de que cometiera varios robos en viviendas de Montserrat. En ese momento fueron detenidos los cuatro integrantes de la organización, que portaban en el coche herramientas recién sustraídas valoradas en más de 3.000 euros.
Posteriormente se efectuó un registro en el domicilio del presunto cabecilla, donde se intervinieron joyas, electrodomésticos, herramientas, perfumes de lujo y bolsos de marcas exclusivas. El valor total de los efectos recuperados en ese registro supera los 40.000 euros, según el balance aportado por la Guardia Civil.
Los cuatro detenidos —tres hombres y una mujer, de entre 36 y 59 años y nacionalidades rumana y argelina— pasaron a disposición judicial el 1 de octubre. El juzgado decretó el ingreso en prisión para el presunto cabecilla del grupo, mientras que a los cuatro se les imputa la presunta comisión de cerca de medio centenar de robos con fuerza en domicilio, además de un delito de pertenencia a grupo criminal.
Las diligencias de la operación 'Sabata' fueron entregadas en la Sección Civil y de Instrucción número 3 del Tribunal de Picassent. El robo con fuerza en casa habitada se castiga en el Código Penal con penas de dos a cinco años de prisión, agravadas cuando media pertenencia a grupo criminal, figura que el Código recoge para la unión de dos o más personas con el fin de cometer delitos de forma concertada.
La investigación de bandas itinerantes dedicadas al asalto de chalés es recurrente en la provincia. En febrero de 2024, la Guardia Civil detuvo en Valencia a una red de blanqueo vinculada al narco 'El Pablo', aunque aquel clan quedó después en libertad, en una muestra de las dificultades que plantea sostener la prisión preventiva en este tipo de causas.
Los detenidos siguen en fase de investigados ante la Sección de Instrucción de Picassent, que dirige ahora la causa por el casi medio centenar de robos esclarecidos.

