La CDU/CSU experimenta una ligera recuperación de un punto, al pasar del 18% de la semana pasada al 19%. Pese a ese repunte, los conservadores siguen a distancia considerable de la formación que encabeza las preferencias electorales, en un escenario en el que el bloque de Gobierno no reúne por sí solo una mayoría.
Los Verdes se mantienen como tercera fuerza, con un 14% de intención de voto, mientras que el Partido Socialdemócrata (SPD), socio de los conservadores en el Ejecutivo, pierde un punto hasta el 13%. El Partido de la Izquierda alcanza el 10%, el Partido Democrático Libre (FDP) un 4% y la Alianza Sahra Wagenknecht (BSW) un 3%. El resto de formaciones reúne el 7% restante.
La aritmética que se desprende del sondeo refleja las dificultades de la coalición de Gobierno para reunir una mayoría propia: CDU/CSU y SPD suman conjuntamente un 32%, apenas dos puntos más que AfD en solitario. Solo con la incorporación de Los Verdes, según el análisis de INSA, los tres partidos alcanzarían una proporción de voto suficiente para una mayoría parlamentaria.
El responsable de INSA, Hermann Binkert, atribuye el ligero avance conservador, entre otros factores, a las negociaciones políticas en Berlín entre el SPD, Los Verdes y La Izquierda. Según su interpretación, una parte del electorado socialdemócrata rechaza la posibilidad de un Gobierno regional liderado por La Izquierda y podría optar por la CDU/CSU.
El sondeo recoge también el peso de los partidos que no alcanzarían el umbral electoral del 5% necesario para entrar en el Bundestag: el FDP y el BSW suman siete puntos entre ambos, a los que se añaden los votos de otras formaciones menores. Esa circunstancia resulta determinante en el reparto de escaños, puesto que los sufragios de los partidos que no superan el umbral no se traducen en representación parlamentaria ordinaria.
Según los cálculos citados por Binkert, una coalición entre CDU/CSU, SPD y Los Verdes dispondría actualmente de mayoría en el Bundestag. Una hipotética alianza entre AfD y los conservadores también la alcanzaría según esa misma estimación, aunque la dirección de la CDU/CSU descarta un acuerdo de Gobierno con la formación de ultraderecha.
El dato llega después de que AfD lograra en Sajonia-Anhalt su primera presidencia de un Parlamento regional, un hito que rompió el cordón sanitario que el resto de formaciones alemanas había mantenido frente al partido desde su fundación en 2013. La consolidación de AfD en los sondeos federales añade presión sobre esa estrategia de aislamiento parlamentario.
La encuesta de INSA para Bild se suma a una serie de mediciones que sitúan a AfD como primera fuerza en intención de voto a escala federal, un escenario inédito para una formación de ultraderecha en la República Federal desde su fundación en 1949.