El litigio se remonta a la conocida como Ley de Nietos, la norma que facilitó a los descendientes de exiliados del franquismo acceder a la nacionalidad española y, con ella, al derecho de voto. El Tribunal Supremo suspendió los efectos electorales de esa inscripción en el censo de residentes ausentes (CERA) para los procesos que se convocasen mientras no exista sentencia firme, y ordenó a la Junta Electoral Central remitir a los registros consulares la relación de nacionalizados afectados por la instrucción que había ampliado el alcance de la ley a quienes salieron de España sin que mediara un exilio por motivos políticos.
PP y Vox presentaron denuncias contra esa instrucción, en el origen de la suspensión cautelar que ahora Sánchez pide revertir antes de las elecciones autonómicas del 29 de noviembre en Castilla y León. El presidente situó la cifra de afectados en 400.000 españoles y cuestionó que la prohibición sea «constitucional».
«En una democracia, el derecho al voto no se prohíbe, se garantiza», afirmó Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, en el mitin de Ponferrada.
El dirigente socialista recordó que ese colectivo ya ejerció el sufragio en procesos anteriores. «Ya votaron en 2023, votaron en 2024 y en 2025 también en las elecciones celebradas en Castilla y León», defendió, antes de trasladar el reproche a la oposición: «A los miembros de la oposición nunca les gustó la Ley de Memoria Democrática».
Sánchez llevó el argumento a su terreno más polémico al advertir de que, si el Alto Tribunal ratifica la petición de PP y Vox, se producirá una asimetría entre dos generaciones de descendientes. «Los nietos de los exiliados del franquismo no van a poder votar y los nietos del régimen franquista sí van a poder votar», sostuvo ante los asistentes al acto.
El reproche a Feijóo por el voto por correo
El presidente del Gobierno aprovechó el mitin para reabrir otro frente de campaña: las dudas expresadas por el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, sobre la fiabilidad del voto por correo. «Era presidente de Correos; se encargaba del voto por correo», recordó Sánchez, en alusión al paso de Feijóo por la presidencia de la empresa pública. «Ahora dice que no se fía de los directivos de Correos», añadió, antes de rematar: «En Feijóo no confía ni Feijóo».
El presidente vinculó esa controversia con la participación electoral. «Es importante no olvidar el derecho que tenemos los ciudadanos a votar por correo, porque si llenamos las urnas gana la gente; si no las llenamos, por supuesto, van a ganar los de arriba», reflexionó desde el atril.
Al acto asistieron el secretario general de los socialistas leoneses, Javier Cendón; la vicesecretaria general del PSOE de Castilla y León, Nuria Rubio, y el líder autonómico del partido, Carlos Martínez. Acompañaron también a Sánchez los ministros vallisoletanos Óscar Puente, titular de Transportes, y Ana Redondo, al frente de Igualdad. Según cifras del PSOE, cerca de un millar de personas quedaron fuera del recinto por la limitación de aforo, en una jornada de campaña que Sánchez abrió horas antes en Dos Hermanas, donde afirmó ser «un perro que no tiene amo».
