La elección del escenario no es casual. Dos Hermanas, ciudad de 146.000 habitantes gobernada por el PSOE desde hace más de cuatro décadas, fue el lugar donde Sánchez relanzó su carrera política tras ser apartado por el aparato del partido en 2016, cuando se presentó como candidato respaldado por la militancia frente a la dirección federal y acabó recuperando la secretaría general en las primarias de mayo de 2017. «Para mí es un placer empezar siempre las campañas en Dos Hermanas. A mí me dijeron no es posible, vine a Dos Hermanas y el resto ya es historia», ha recordado ante un auditorio compuesto en buena parte por militantes llegados en autobuses desde distintos puntos de Andalucía.
El presidente ha estructurado su discurso en torno a la confrontación entre el optimismo que atribuye a su proyecto y el pesimismo que achaca a la oposición: «El miedo no gana elecciones, gana la esperanza para tener cuatro años más de derechos sociales y la derecha de nuevo a la oposición, cuatro años más por no haber hecho sus deberes». Según Sánchez, la cita del 29 de noviembre dirimirá «la buena política frente a la mala educación», en una campaña que arranca con Francia pagando la mayor prima de riesgo desde la llegada del euro como telón de fondo económico europeo.
El acto ha convocado a la plana mayor del PSOE. Junto a Sánchez han intervenido la vicesecretaria general federal y líder del PSOE andaluz, María Jesús Montero; el alcalde de Dos Hermanas, Francisco Rodríguez; la secretaria de Organización federal, Rebeca Torró; el ministro Luis Planas; la vicesecretaria general del PSOE-A, María Márquez, y el líder provincial, Javier Fernández. Sánchez ha defendido la gestión económica del Ejecutivo asegurando que España está «creciendo tres veces más que la zona euro», y ha garantizado que el sistema de pensiones permanece al margen de «los intentos de privatización de la derecha» al revalorizarse «conforme al IPC».
El caso de Maricarmen, bandera de vivienda
La política de vivienda ha ocupado una parte central de la intervención. Sánchez ha evocado el desahucio, hace más de dos semanas, de Maricarmen, una anciana de 87 años expulsada de una vivienda alquilada en el Retiro, un caso que ha utilizado para reivindicar el decreto aprobado por su Gobierno: «Llevé al Consejo de Ministros el decreto de vivienda que hoy está vigente». El presidente ha prometido su continuidad si revalida el cargo: «La política de vivienda no tiene fecha de caducidad y el próximo gobierno mantendrá y reforzará ese decreto de vivienda que protege a pequeños propietarios y a los inquilinos».
Sánchez ha vinculado la memoria de la fallecida a la lucha social más amplia que dice representar su proyecto: «Honraremos ese ejemplo de vida como nuestros abuelos honraron la lucha por la democracia con una mayoría amplia en el gobierno de España». El relato ha enlazado con otros hitos que el PSOE atribuye a su etapa de gobierno, desde la subida del 66% del Salario Mínimo Interprofesional hasta políticas de igualdad y derechos del colectivo LGTBI.
En el tramo final del mitin, Sánchez ha cargado contra las dudas sembradas por PP y Vox en torno al voto por correo y la ley de memoria democrática, a las que ha acusado de perseguir la desmovilización del electorado: «Tratan de meter miedo a la gente con el voto por correo y la ley de memoria democrática». El presidente ha sostenido que la derecha ha cambiado de estrategia frente a la participación electoral, de defender «el que pueda hacer, que haga» a buscar que «cuantos menos puedan votar, mejor».
«Tienen razón en tener miedo, porque en urnas llenas gana la gente, y con urnas vacías ganan los que mueven los hilos», ha afirmado Pedro Sánchez, secretario general del PSOE y presidente del Gobierno.
El presidente ha cerrado su intervención con una llamada directa a la movilización de cara a la cita electoral: «Vamos a votar todos el 29N y vamos a gobernar cuatro años más para la gente a la que servimos».

