Sánchez opta por un perfil técnico y de gestión —precisamente el terreno en el que el PP concentra sus ataques al Ejecutivo— para cubrir el hueco dejado por Puente. Cuerpo, que ya acumula la Vicepresidencia Primera y Economía, suma así una tercera responsabilidad en vísperas electorales, en una fórmula de concentración de competencias poco habitual en la etapa final de una legislatura.
El relevo se produce apenas unos días después de que el ahora ex ministro dimitiera como titular de Transportes alegando «una cuestión de dignidad política». Su salida no se entiende sin el malestar que venía arrastrando Adif, donde desde el propio gestor ferroviario se denunció que la gestión ministerial les había dejado «a los pies de los caballos» tras los siniestros registrados en Adamuz y Urda.
La tensión se agravó cuando trascendió que el presidente de Adif cobra 195.000 euros anuales, una cifra que alimentó la controversia en pleno debate sobre la seguridad en la red ferroviaria estatal. A ello se sumó la advertencia de la Asociación de Ingenieros Consultores y Proyectistas de Aplicaciones Ferroviarias (Aicape), que ya alertó en junio de una «fuga de talento» en los equipos encargados de la seguridad ferroviaria.
Con la elección de Cuerpo, Sánchez busca contraponer un gestor de formación económica al discurso del Partido Popular, que ha convertido la gestión en uno de sus ejes de ataque al Gobierno en la antesala de los comicios. El vicepresidente deberá compaginar la dirección de la política económica del país con una cartera ferroviaria sometida a escrutinio tras los últimos accidentes, evitando que la crisis se traduzca en parálisis operativa en la red de Cercanías y Alta Velocidad.
El movimiento se enmarca en una intensa actividad del Ejecutivo en vísperas electorales, que esta misma semana ha incluido la aprobación por el Consejo de Ministros de más de 4.000 millones de euros en programas de adquisición para Defensa. La fórmula de encomendar interinamente un ministerio a otro miembro del Gabinete no es inédita: los relevos por dimisión o cese a mitad de mandato se han resuelto históricamente con asignaciones provisionales de competencias hasta un nombramiento definitivo.
El encargo a Cuerpo se mantendrá al menos hasta la celebración de las elecciones generales del 29 de noviembre, fecha en la que se dirimirá si el actual Ejecutivo revalida su mandato o si el relevo en Transportes queda en manos de una nueva mayoría parlamentaria.