Cientos de simpatizantes se concentraron en la plaza Mayor de la capital manchega para recibir al dirigente, algunos tras más de tres horas de espera. La organización había habilitado un pasillo para facilitar su llegada, pero la afluencia de público desbordó varias veces el dispositivo antes de que Abascal alcanzara el micrófono.
Nada más llegar al escenario, el presidente de Vox dirigió su primer mensaje a Sánchez, a quien atribuyó una estrategia de sacrificar a sus propios ministros para esquivar responsabilidades. El relevo se produce días después de que Óscar Puente dimitiera como ministro de Transportes por «una cuestión de dignidad política», un movimiento que Abascal interpretó como parte de un patrón que, según él, se repite en el Ejecutivo.
«Es solo un cuerpo más que se interpone entre Pedro Sánchez y el banquillo. Solo un fusible más para Pedro Sánchez», declaró Santiago Abascal, presidente de Vox, en Ciudad Real.
El dirigente elevó aún más el tono al vincular la gestión del Gobierno con las consecuencias del relevo. «Nos atrevemos a decir que la traición de este Gobierno mata», sentenció ante los asistentes, en una intervención que desbordó la crítica habitual a la gestión del área de Transportes.
El relevo de Puente se produce en un contexto de tensión interna en la red ferroviaria estatal. El propio cese coincide con el malestar en Adif por la gestión de la seguridad en la infraestructura tras los siniestros de los últimos meses. A ese malestar se suma la polémica por la retribución del máximo responsable de la entidad pública, cuyo presidente cobra 195.000 euros tras los siniestros de Adamuz y Urda.
El trasfondo lo completan las advertencias tempranas del sector: Aicape avisó al Gobierno en junio de la «fuga de talento» en seguridad ferroviaria, un aviso dirigido al departamento entonces encabezado por Puente. La ofensiva de Vox se inscribe en la práctica reiterada de los partidos de la oposición de trasladar al terreno de la responsabilidad política del presidente los relevos ministeriales, un recurso habitual en el debate parlamentario español desde la Transición.
Cuerpo asumirá la cartera de Transportes mientras se resuelve la configuración definitiva del departamento. El Ejecutivo mantiene en paralelo su agenda de gasto público, con la reciente aprobación de más de 4.000 millones de euros en programas de adquisición para Defensa, mientras la oposición, con Vox a la cabeza, intensifica su presión sobre la gestión en infraestructuras y seguridad ferroviaria.