El primero de los dispositivos, concentrado entre el 5 y el 7 de octubre en el centro histórico, se saldó con la incautación de 3.000 artículos y siete sanciones penales. El segundo, extendido entre el 13 y el 18 de octubre a lo largo del litoral palmesano, sumó otros 2.886 artículos requisados, varias actas administrativas y cinco diligencias penales adicionales.
Las actuaciones de esta segunda fase arrancaron el martes 13 de octubre en el Parc de la Mar y en la playa de Can Pere Antoni, donde los agentes intervinieron en siete puntos de venta no autorizada. Allí se instruyeron diligencias penales tras la intervención de 337 bolsos y carteras, 184 camisetas de equipos de fútbol y 24 pantalones deportivos, además de la retirada de 142 imanes y cinco pareos de la vía pública.
Dos días después, el jueves 15 de octubre, el dispositivo se trasladó a Playa de Palma y a las calles adyacentes de les Canyes y del Llaüt. En la zona de arena se levantaron cinco actas por venta ambulante y se intervinieron 250 gafas de sol, 45 gorras y cuatro sombreros, junto con dos garrafas de bebidas alcohólicas preparadas sin garantías sanitarias. En paralelo, las inspecciones permitieron instruir tres nuevos informes penales tras la intervención de 729 camisetas deportivas de primeras marcas, 102 relojes falsificados de alta gama, 201 gafas y diversos complementos.
El último episodio se produjo el domingo 18 de octubre en un establecimiento comercial de la carretera del Arenal, en la zona de la calle del Pare Bartomeu Salvà, donde los agentes del SETUR intervinieron 841 artículos presuntamente falsificados expuestos para su distribución: 483 camisetas de fútbol, 250 gafas, 43 accesorios, 30 anillos, 23 sombreros y 12 monederos.
El marco legal de estas actuaciones es la Ordenanza para el Fomento de la Convivencia Cívica aprobada por el actual alcalde de Palma, Jaime Martínez, cuyo objetivo declarado es proteger los derechos de propiedad industrial, garantizar la competencia leal entre los establecimientos y contribuir a una actividad comercial legal en la ciudad. El despliegue coincide con una ocupación hotelera que rondó más del 80% durante el puente del Pilar, un indicador de que la temporada alta se ha prolongado más allá de las fechas habituales en Mallorca.
La persistencia de la venta ambulante ilegal en zonas turísticas no es nueva en Palma, donde los operativos contra el top manta se repiten cada verano desde hace más de una década sin que el problema desaparezca del litoral. La propia actividad turística de la isla ha marcado récords recientes, como los más de 10.000 inscritos en la Palma Marathon de Mallorca, que refleja la afluencia que atrae a la venta ilícita.
El episodio del domingo 18 de octubre en la carretera del Arenal cierra por ahora la secuencia de inspecciones de este mes.


