El presidente del Gobierno entró en las instalaciones saludando a los trabajadores desplegados en la zona antes de intervenir ante los medios junto al presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca. El refuerzo del perímetro respondió a la voluntad del Ejecutivo de evitar que se repitiera un episodio como el vivido en Paiporta tras la DANA de octubre de 2024, cuando Sánchez, el rey Felipe VI y el presidente valenciano fueron recibidos entre barro, insultos y objetos lanzados por los vecinos.
Tras el paso por la entrada, Sánchez lamentó los fallecidos por la DANA Adam «en situación de emergencia climática» y se mostró dispuesto a adoptar medidas para paliar sus consecuencias. El jefe del Ejecutivo confirmó que el Consejo de Ministros aprobará la declaración de zona gravemente afectada para los municipios golpeados por el temporal, un paso administrativo regulado por la Ley 17/2015 del Sistema Nacional de Protección Civil que habilita ayudas directas y líneas de financiación extraordinarias para la reconstrucción.
«El Gobierno va a estar. Vamos a poner recursos para que se recupere cuanto antes la normalidad», aseguró Pedro Sánchez, presidente del Gobierno.
Durante la intervención, Sánchez estuvo acompañado por la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen. El presidente defendió además que «se ha dado una buena respuesta, coordinada por parte de todas las administraciones» ante la emergencia, y pidió incorporar la «variable climática» a los protocolos de prevención para mitigar los efectos de futuras emergencias.
«No hacer como si el elefante en la habitación no existiera», afirmó Sánchez al reclamar que el cambio climático se integre en la planificación de riesgos del país.
El presidente insistió en la necesidad de «un gran acuerdo de país frente a la emergencia climática». La petición remite al reparto de competencias en gestión de emergencias entre el Gobierno central y las comunidades autónomas, un terreno que en octubre de 2024 enfrentó al Ejecutivo y a la Generalitat valenciana sobre quién debía activar y coordinar la respuesta a la catástrofe.
La DANA de 2024 dejó más de 200 fallecidos en la provincia de Valencia y marcó la respuesta institucional y la percepción ciudadana ante cada nuevo temporal, con el foco puesto en los sistemas de alerta temprana y la coordinación entre la Agencia Estatal de Meteorología, Protección Civil y los gobiernos autonómicos. La presión sobre la gestión de la vivienda y la emergencia social también sigue abierta: siete sindicatos registraron en Trabajo una huelga general por la vivienda para el 11-N.
Sánchez abandonó finalmente el Puesto de Mando Avanzado por una salida alternativa, custodiado por el dispositivo reforzado, para evitar un nuevo encuentro con los ciudadanos congregados en la entrada principal del recinto en Oliva.

