El proyecto consiste en levantar un segundo edificio para el museo en el distrito berlinés de Adlershof, con un área de investigación de tres plantas junto a una instalación de almacenamiento. La nueva infraestructura ofrecerá espacio para aproximadamente la mitad de la colección del museo, compuesta por 30 millones de objetos, según la empresa, entre fósiles, minerales y especímenes biológicos acumulados por la institución a lo largo de su historia.
El edificio incluirá laboratorios especializados, zonas de digitalización y de trabajo técnico, así como instalaciones de cuarentena y descontaminación, pensadas para preservar materiales sensibles antes de su incorporación a los fondos. El diseño corre a cargo del estudio de arquitectura agn, que ha planteado fachadas verdes, cubierta vegetal, sistemas de energía renovable y el uso de materiales de construcción con emisiones reducidas de CO₂.
Con ese conjunto de soluciones, el proyecto aspira a obtener la certificación BNB Plata, el sello alemán de construcción sostenible que evalúa el impacto ambiental, económico y sociocultural de los edificios públicos a lo largo de su ciclo de vida. El estándar es de aplicación habitual en los equipamientos públicos financiados por la Administración federal alemana.
Hochtief subraya en su comunicado su trayectoria en infraestructuras públicas complejas y cita como antecedentes el Friedrich Loeffler Institute, la planta de BASF en Schwarzheide y el Berlin-Brandenburg State Laboratory, todos ellos proyectos de carácter científico o industrial ejecutados en Alemania. La compañía reivindica así una cartera centrada en instalaciones de investigación y laboratorios.
«El proyecto constituye otro ejemplo de la experiencia de Hochtief en la ejecución de infraestructuras públicas complejas que combinan exigentes requisitos técnicos con objetivos de sostenibilidad a largo plazo», señala la compañía en su comunicado.
La empresa añade que se beneficiará de la experiencia acumulada por el grupo en instalaciones de investigación, laboratorios y equipamientos culturales en mercados internacionales. Esa vía de obra pública técnica y científica forma parte de la estrategia internacional de ACS, que a través de sus filiales opera en Alemania, Estados Unidos y Australia desde hace años.
El Museum für Naturkunde de Berlín, fundado en el siglo XIX, es uno de los grandes museos de historia natural de Europa y custodia una de las colecciones científicas más relevantes del continente. La ampliación en Adlershof busca resolver las limitaciones de espacio de la institución para almacenar y estudiar en condiciones adecuadas su patrimonio, una necesidad compartida por los grandes museos europeos, como ilustra la movilidad de piezas emblemáticas del propio tapiz de Bayeux cedido por Francia al British Museum.
La construcción arrancará, según el calendario de la empresa, en septiembre de este año, con la entrega del edificio fijada para el verano de 2029.
