La Embajada de Estados Unidos en Panamá calculó en $10 millones los aportes en asistencia humanitaria y logística entregados tras el sismo de magnitud 7.5. Según esa fuente, Washington desplegó 20 especialistas en búsqueda y rescate durante las primeras 24 horas posteriores al evento, quienes realizaron más de 370 evaluaciones estructurales junto a autoridades panameñas, además de movilizar más de 60 toneladas de suministros de emergencia.
El terremoto llevó al Órgano Ejecutivo a declarar el estado de emergencia nacional para atender a las comunidades más golpeadas, concentradas en las provincias de Herrera, Los Santos, Veraguas y Coclé. En las semanas posteriores, los alcaldes de Azuero pidieron al Ejecutivo más coordinación para canalizar la respuesta institucional hacia los corregimientos con mayores daños en vivienda e infraestructura.
La atención a los damnificados también ha movido a otros sectores del Estado y de la sociedad civil. El Ministerio de Desarrollo Social activó la Ficha Básica de Emergencia Social para identificar a las familias afectadas y canalizar ayudas, mientras que monseñor José Domingo Ulloa pidió que no se enfríe la solidaridad ciudadana a medida que pasan las semanas desde el sismo.
La conversación entre Mulino y Rubio abordó también el proceso para elegir a quien dirigirá Naciones Unidas a partir de 2027, de acuerdo con el comunicado oficial. Ambos coincidieron en la necesidad de alcanzar un consenso amplio en torno a la candidatura, en momentos en que el mandato del actual secretario general, el portugués António Guterres, concluye el 31 de diciembre de este año y quien resulte elegido deberá asumir funciones el 1 de enero de 2027.
Según la información oficial, Mulino planteó que se considere la práctica de rotación regional para la selección del próximo secretario general, con el argumento de que América Latina y el Caribe deberían tener la oportunidad de ocupar el cargo en esta ocasión. La región no ha aportado un titular desde la creación del organismo en 1945, un dato que suele esgrimirse en los foros diplomáticos latinoamericanos cuando se discute la renovación del liderazgo de la ONU.
La selección del secretario general corresponde formalmente a la Asamblea General de la ONU, previa recomendación del Consejo de Seguridad, un mecanismo en el que los cinco miembros permanentes mantienen capacidad de veto sobre cualquier candidatura. El antecedente regional más próximo es el del peruano Javier Pérez de Cuéllar, al frente del organismo entre 1982 y 1991, el único latinoamericano que ha ocupado el puesto hasta ahora.
Para Panamá, el acercamiento con Washington en esta coyuntura se suma a una relación bilateral marcada en los últimos años por la atención al Canal de Panamá y la cooperación en temas migratorios y de seguridad regional. El respaldo expresado por Estados Unidos a la asistencia humanitaria tras el sismo se produce en paralelo a las gestiones diplomáticas que Panamá adelanta para posicionar la candidatura latinoamericana ante Naciones Unidas.