El financiamiento público a los partidos en Panamá se rige por el Código Electoral, que contempla un subsidio estatal postelectoral y otro para funcionamiento, fiscalizado por el Tribunal Electoral. Las colectividades deben rendir cuentas periódicas sobre el destino de esos fondos, un mecanismo que en los últimos años ha estado bajo escrutinio por señalamientos de uso discrecional en distintas agrupaciones.
El planteamiento de Robinson llega en un momento de tensión dentro del PRD, partido fundado por Omar Torrijos en 1979 y que ha gobernado Panamá en varias ocasiones desde el retorno a la democracia, con Ernesto Pérez Balladares y Martín Torrijos en la Presidencia y como aliado de coalición de Juan Carlos Varela. La agrupación atraviesa divisiones internas que han salido a relucir en el debate sobre el rumbo del colectivo y el manejo de sus recursos.
Robinson, uno de los dirigentes de mayor trayectoria del perredismo, abordó también el expediente de las planillas de la Asamblea Nacional, un asunto recurrente en la fiscalización del gasto legislativo. La discusión sobre el personal contratado por diputados y bancadas ha sido objeto de señalamientos de la Contraloría General en años anteriores, en el marco de las vistas presupuestarias que cada año revisan la ejecución del Órgano Legislativo.
El dirigente se pronunció además sobre la reforma electoral que se discute de cara a los próximos comicios, un proceso que en Panamá se tramita en la Asamblea Nacional con participación del Tribunal Electoral y de representantes de los partidos. Las reformas al Código Electoral suelen abordar el financiamiento, la paridad de género y las reglas de las primarias internas.
La crisis interna del PRD no es un fenómeno nuevo: el partido ha experimentado rupturas y realineamientos desde la década de 1990, cuando distintas corrientes disputaron el control de la secretaría general. En los últimos años, las divisiones se han reflejado en la composición de la bancada perredista en el pleno de la Asamblea Nacional y en la disputa por la dirección del colectivo.
Las declaraciones de Robinson se producen cuando varios partidos panameños han enfrentado cuestionamientos sobre la transparencia en el uso del financiamiento estatal, un tema que conecta con debates similares en la región sobre el fortalecimiento institucional de los partidos, como el reciente proceso electoral en Brasil, analizado en una columna que lo erige como espejo para los gremios de Panamá.
El planteamiento de Robinson sobre el uso de los fondos recibidos en la última década y media por el PRD queda como su explicación más reciente sobre el manejo financiero del partido, en medio de un tablero político interno que continúa en disputa.
