Antes de someter el texto a votación, los diputados introdujeron una modificación que incorpora un descuento de 20% en la compra de pañales para adultos, un rubro que no figuraba en la propuesta original presentada por Sucre el 6 de octubre. Desde las graderías, un grupo de jubilados que en los últimos días había insistido por la aprobación de estos beneficios siguió de cerca el debate en el pleno.
La ley beneficia a mujeres de 55 años o más y hombres de 60 años o más, tanto panameños como extranjeros con residencia permanente, además de la totalidad de jubilados y pensionados del país. El descuento en medicamentos con receta médica a nombre del beneficiario pasa de 10% a 20%, con la excepción de los productos de venta libre, que quedan fuera del beneficio.
El proyecto también obliga a los comercios a exhibir de forma simultánea el precio regular y el precio con descuento en los productos alcanzados por la ley. La fiscalización recaerá en la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco), que podrá imponer multas de entre $50 y $5,000, montos que se duplicarán con cada reincidencia del comercio infractor.
La propuesta original de Sucre contemplaba un mecanismo que la propia exposición de motivos describía como su «componente central»: un fideicomiso administrado por la Autoridad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Ampyme) para reembolsar a las microempresas hasta el 100% de los descuentos que concedieran a los adultos mayores. El esquema convertía además esos descuentos en crédito fiscal del 100%, transferible a terceros.
Esa figura fue eliminada en el primer debate, celebrado el 22 de octubre, por la Comisión de Trabajo, Salud y Desarrollo Social, presidida por el diputado Crispiano Adames, también del PRD. Sin el fideicomiso, el proyecto que llegó al pleno se concentró en los descuentos directos al consumidor y en el régimen sancionatorio para los comercios que no los apliquen.
La norma vigente que ahora se modifica, la Ley 6 de 1987, es el marco histórico de beneficios para la tercera edad en Panamá y fijó descuentos en medicamentos, servicios y transporte que el proyecto 746 amplía casi cuatro décadas después. Los beneficios para jubilados conviven en la agenda capitalina con una oferta de entretenimiento —desde propuestas de café, percusión y teatro infantil hasta espectáculos masivos— en cuyas taquillas y espacios públicos suelen aplicarse descuentos a adultos mayores.
El proyecto 746 debe superar ahora el tercer debate antes de que el pleno pueda darlo por aprobado de forma definitiva. De lograrlo, pasará a la sanción del Órgano Ejecutivo, donde el mandatario José Raúl Mulino decidirá si lo sanciona o lo veta. La Asamblea Nacional tiene previsto concluir su actual periodo de sesiones ordinarias el próximo 31 de octubre, lo que deja una ventana estrecha para completar el trámite legislativo.
