El presidente de la CIDH, Edgar Stuardo Ralón Orellana, destacó el valor de sacar las sesiones de su sede habitual para acercar el sistema interamericano a la región. Según declaraciones compartidas por el organismo, la elección de Panamá responde a una lógica de proximidad territorial con las comunidades afectadas por las situaciones que se examinan en cada audiencia.
"Sesionar fuera de nuestra sede nos permite estar más cerca de los territorios y de las personas. Agradecemos a Panamá su apertura y las facilidades brindadas", señaló Edgar Stuardo Ralón Orellana, presidente de la CIDH.
Esta es la segunda ocasión en que el país acoge un período de sesiones de la CIDH. El antecedente más reciente de la proyección panameña en gobernanza regional fue la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), celebrada en Panamá el pasado 24 de junio, donde la CIDH presentó su Informe Anual 2025.
De acuerdo con el calendario oficial publicado por la CIDH, uno de los ejes centrales de la semana es la independencia judicial y el acceso a la justicia, con casos específicos sobre Costa Rica, Ecuador, Perú y Granada. Estos países serán examinados por situaciones que, según la programación del organismo, afectan la capacidad de sus sistemas judiciales para operar sin injerencias políticas.
El tema conecta con preocupaciones que organismos interamericanos han planteado de forma reiterada sobre el estado de derecho en América Latina, donde la politización de nombramientos judiciales y la injerencia del poder ejecutivo sobre cortes y fiscalías han sido objeto de señalamientos en años anteriores.
El Salvador y el régimen de excepción
Entre los asuntos de mayor peso político figura la situación de las personas privadas de libertad bajo el régimen de excepción vigente en El Salvador desde 2022. La CIDH también revisará la situación de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos de ese país, una institución que ha enfrentado cuestionamientos sobre su autonomía frente al Órgano Ejecutivo salvadoreño.
La inclusión de El Salvador en la agenda se produce en un contexto en el que organismos de derechos humanos de la región han documentado denuncias de detenciones masivas y presuntas irregularidades procesales derivadas de la política de seguridad del gobierno salvadoreño, sin que ello implique, por sí solo, un pronunciamiento de la CIDH sobre el fondo de los casos antes de las audiencias.
Una de las audiencias de mayor alcance regional, prevista para este martes, abordará la extracción de minerales críticos utilizados en la transición energética y sus consecuencias ambientales y sociales. Según el comunicado de la CIDH, el encuentro analizará los efectos de esas actividades extractivas sobre los derechos de las comunidades donde se desarrollan, un asunto de relevancia directa para Panamá tras la crisis social y judicial derivada del cierre de la mina de Minera Panamá en Donoso.
El resto de la programación incluye audiencias sobre libertad religiosa en Nicaragua, libertad de expresión y académica en Estados Unidos, la situación de personas defensoras de derechos humanos en México, los derechos de las personas LGBTIQ+ en Centroamérica y la protección de niñas, niños y adolescentes migrantes. También se revisarán las condiciones de las mujeres privadas de libertad, las políticas migratorias en Argentina, el acceso a los derechos sexuales y reproductivos en Honduras y denuncias de adopciones irregulares y tráfico de niñas y niños en Chile.
Cuatro meses después del Informe Anual
El despliegue de audiencias en Panamá llega cuatro meses después de que la CIDH presentara ante la OEA su Informe Anual 2025, documento que prestó especial atención a la situación de Cuba, Nicaragua y Venezuela por las vulneraciones de derechos humanos y las afectaciones a la institucionalidad democrática documentadas por el organismo.
La agenda de esta semana se desarrolla en paralelo a otros procesos políticos de la región, como el que vive Venezuela, donde el liderazgo opositor ha impulsado iniciativas como el registro mundial de venezolanos ante una eventual elección lanzado por el partido de María Corina Machado, un asunto que no figura en el temario oficial de la CIDH pero que ilustra la intensidad de los procesos que el organismo vigila en el continente.
Durante los cinco días de sesiones, la Comisión recibirá información sobre los desafíos que enfrenta la región en acceso a la justicia, democracia, condiciones de grupos históricamente excluidos y libertades fundamentales. Las 29 audiencias se celebrarán hasta el viernes en la sede del Parlatino, con la participación de delegaciones estatales, víctimas y organizaciones de la sociedad civil de distintos países del continente.

