Merz calificó a AfD de «fuerza destructiva» y sostuvo que la palabra remigración «no es más que un sinónimo de limpieza étnica por origen y color de piel», en un discurso ante la cámara baja alemana. Bradner replicó que el canciller «ha vuelto a cruzar una línea roja con sus declaraciones, esta vez de una manera que tiene relevancia penal», y añadió que las declaraciones son «susceptibles de acciones legales».
«Merz ha vuelto a cruzar una línea roja con sus declaraciones, esta vez de una manera que tiene relevancia penal», declaró Stephan Bradner, jefe del departamento legal del grupo parlamentario de AfD.
Las palabras del canciller llegan tras la victoria de AfD el pasado domingo en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt, donde el partido logró casi el 44% de los votos en todas las franjas de edad, duplicando el 20,8% que había obtenido en los comicios de 2021. El resultado consolidó a la formación como la fuerza más votada del land y agravó el desgaste del Partido Socialdemócrata (SPD), el partido de Merz.
La formación, fundada en 2013 como partido euroescéptico, ha virado hacia posiciones más duras en materia migratoria y ha encontrado en los antiguos länder de la República Democrática Alemana su principal caladero de votos, en paralelo a la erosión de los partidos tradicionales.
El artículo 46 y la inmunidad parlamentaria
La Constitución alemana protege en su artículo 46 las declaraciones de los diputados ante el Bundestag, que no pueden ser juzgados por lo que digan en sede parlamentaria salvo que incurran en injurias o difamación, la excepción que AfD invoca para sostener su demanda. El procedimiento exigiría que las autoridades abrieran primero una investigación sobre Merz y que el Bundestag votara después retirarle la inmunidad si se plantearan cargos formales en su contra.
El término «remigración» se popularizó en el debate público alemán a raíz de una reunión de noviembre de 2023 en Potsdam en la que participaron dirigentes de AfD y activistas de extrema derecha, y en la que se discutieron planes de expulsión masiva de inmigrantes, incluidos ciudadanos con pasaporte alemán de origen extranjero, según reveló entonces la prensa germana, revelación que motivó protestas multitudinarias en distintas ciudades del país.
El pulso entre Merz y AfD se inscribe en un clima de polarización que atraviesa buena parte de las democracias europeas: según una encuesta del European Council on Foreign Relations recogida en la percepción de decadencia que domina al continente, el 68% de los europeos cree que Europa está en declive.


