La manifestación fue convocada por el colectivo Jewish Voices for Peace (Voces judías por la paz), un grupo que rechaza la ocupación israelí sobre la Franja de Gaza y reclama un alto el fuego en un conflicto que se remonta a octubre de 2023. Los activistas se concentraron coincidiendo con la comparecencia de Netanyahu ante el pleno de la Asamblea General, que reúne cada septiembre en Manhattan a delegaciones de los 193 países miembros de la ONU.
Einbinder se ha convertido en la artista judía más popular en protestar contra la ofensiva militar israelí en Gaza. La intérprete ya había fijado su posición semanas antes, en declaraciones recogidas en julio, donde reivindicaba la valentía de la población gazatí frente a la pasividad ajena.
«Que otros sean cobardes no significa que yo sea valiente. La gente de Gaza es valiente», declaró Hannah Einbinder, actriz de la serie 'Hacks', en julio de 2026.
Sarandon acumula una larga trayectoria de activismo político desde la década de 1990 y no es la primera vez que resulta detenida en el marco de una manifestación en territorio estadounidense. Su presencia, junto a la de Einbinder, ha amplificado la cobertura de las protestas que rodean la agenda diplomática de la Asamblea General, un foro que en ediciones anteriores ha sido escenario recurrente de movilizaciones tanto propalestinas como de colectivos judíos críticos con la ocupación.
Jewish Voices for Peace agrupa a ciudadanos judíos estadounidenses opuestos al sionismo y a la ocupación de los territorios palestinos, y ha organizado sentadas y actos de desobediencia civil en distintas ciudades de Estados Unidos desde 2023, con detenciones puntuales de sus participantes. En esos actos han intervenido figuras del mundo del espectáculo que han prestado su notoriedad pública a la causa.
La comparecencia de dirigentes israelíes en la ONU ha concentrado protestas de forma sostenida desde el inicio de la ofensiva sobre Gaza. El propio Netanyahu ha vaciado en ocasiones anteriores buena parte del hemiciclo, con delegaciones que abandonaron la sala antes de su discurso, un gesto que se repite en la actual Asamblea marcada por la creciente presión internacional sobre Israel.
El desenlace judicial de las detenciones y los cargos concretos que afrontará el centenar de personas arrestadas no ha trascendido. Este tipo de causas derivadas de protestas masivas suelen resolverse en semanas con sanciones menores, un patrón distinto al de los procesos internacionales de mayor calado, como la condena a cadena perpetua que mantiene Tailandia contra Daniel Sancho tras desestimar sus recursos.


