El dispositivo arrancó el lunes 5 de octubre con actuaciones en la calle Sant Miquel, la plaza de Cort y el entorno de la Seu. Esa primera jornada dejó cuatro atestados penales por falsificación de marcas comerciales y un acta administrativa, además de la retirada de 1.413 objetos: 703 camisetas de fútbol, 129 bolsos, 136 gorras, 408 imanes y 37 abanicos, según el balance del SETUR.
Al día siguiente, martes 6 de octubre, la vigilancia se amplió a la plaza de la Reina y el Parc de la Mar sin abandonar Sant Miquel. Los agentes intervinieron 754 artículos, entre ellos 398 camisetas deportivas, 273 imanes, 65 gorras y 18 relojes falsificados de gama alta, con dos actuaciones por la vía penal y cuatro denuncias administrativas.
La campaña se adaptó a la meteorología. El miércoles 7 de octubre, con inspecciones en el paseo del Born, la Seu, la plaza de la Reina y Sant Miquel, se levantaron 11 actas administrativas y se retiraron 724 artículos vinculados a la lluvia: 381 chubasqueros y 343 paraguas, el mayor volumen de material decomisado ligado a un único tipo de producto en toda la campaña.
El jueves 8 de octubre, última jornada registrada en el balance, una nueva intervención en los mismos ejes peatonales permitió confiscar 149 artículos adicionales —102 gafas de sol, 46 fulares y una gorra—, con dos sanciones administrativas y un informe penal más por venta de productos falsificados.
Las siete diligencias penales abiertas durante la campaña se enmarcan en el artículo 274 del Código Penal, que castiga la fabricación, distribución o venta de productos con marcas registradas falsificadas cuando concurre ánimo de lucro y perjuicio al titular de la marca. Las actas administrativas, por su parte, se tramitan al margen de la vía penal y afectan a la venta ambulante no autorizada en sí misma, con independencia de si el producto es o no una falsificación.
La persecución de la venta ambulante en zonas turísticas no es nueva en España: Barcelona y Madrid mantienen dispositivos similares desde hace años en entornos como La Rambla o el Rastro, con una persistencia del fenómeno ligada a la estacionalidad turística. Palma, con una de las mayores afluencias de cruceristas y visitantes extranjeros de las Islas Baleares, concentra buena parte de su actividad comercial irregular en el casco antiguo durante los meses de temporada alta, cuando la demanda de camisetas de equipos deportivos y recuerdos dispara la oferta callejera de falsificaciones.
El protagonismo de las camisetas de fútbol en el decomiso conecta este operativo con otros episodios recientes en torno a la seguridad y la actividad deportiva, como la negativa del Sporting de Hortaleza a jugar en Tenerife tras ser agredido su autobús, que han situado al deporte en el foco de la respuesta institucional durante las últimas semanas.
Según el balance del SETUR, los operativos buscan proteger el comercio regulado del centro histórico, prevenir la competencia desleal y reforzar la vigilancia permanente en las zonas de mayor interés patrimonial y turístico frente a la vulneración de los derechos de propiedad industrial en el espacio público.

